Opinión

Marcela esa chica “limpia y ordenada”

 
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Turista en hotel

Marcela es una chica considerada “limpia y ordenada”, de acuerdo a lo que sus huéspedes han opinado de ella. Es una de las decenas de anfitrionas que alquilan su apartamento para el fin de semana en la ciudad de México a través del sistema Airbnb. Uno de los huéspedes que recién estuvo en su apartamento en la colonia Nápoles se preparó unos huevos “que me supieron una delicia”. Marcela estudió en el ITESM y pide a sus huéspedes “cuidar el espacio y dejarlo tal cual lo encontraste”.

¿Es Airbnb un negocio que debemos aplaudir o denostar? El modelo es verdaderamente disruptivo: una plataforma online donde cualquier persona pone un cuarto o una casa entera a disposición de los viajeros que no quieren pagar la tarifa alta de un hotel ni sus impuestos (de hecho nadie paga impuestos: ni el viajero ni el dueño del inmueble; nadie).

Anteayer Reuters publicó que Airbnb espera que este año llegará a 800 millones de reservaciones. Es una cantidad de locura que duplica lo logrado en 2014 y le pone en ruta de entorpecer los planes de crecimiento de la industria hotelera global. Airbnb será el fenómeno mundial más trascendental de la economía compartida en 2016. La agencia señaló que París es la ciudad que tiene un mayor número de sitios en renta a través de este sistema, con 60 mil, y que hasta el lunes su capitalización de mercado era cuatro veces mayor al de la cadena Hyatt.

En el mundo hay un debate por lo que Airbnb significará. En San Francisco se discute una posible ley para limitar este servicio; en Cataluña se establecieron normas durísimas para que los anfitriones se empadronen en el Registro de Turismo; en Brasil ha surgido un problema con “falsos anfitriones”; y en Washington se quiere contener su avance con nuevas leyes.

El debate sólo crecerá. No nos alarmemos si en los siguientes meses aparece la historia de una chica violada por un anfitrión poco confiable; o la grabación de algún acto sexual de una pareja por parte de algún anfitrión que al final del día resultó un pervertido. Podrá ser realidad o no; pero los publirrelacionistas de la industria hotelera global aprovecharán cualquier descalabro en el modelo para hacer olas.

Entretanto, en México la Profeco guarda silencio; y como los hoteleros son personas decentes, no me imagino a José Carlos Azcárraga, Eduardo Ymay, Luis Barrios o José Chapur haciendo una manifestación como los taxistas la hicieron contra Uber. Pero seguramente será cuestión de poco tiempo para que alguien de la industria levante la mano y exija que se establezca un debate oficial para regular el fenómeno. Mientras eso ocurre, Marcela, la chica “limpia y ordenada” puede seguir cobrando sus 420 pesos por noche (por la habitación).

Twitter: @SOYCarlosMota
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Correo: motacarlos100@gmail.com

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