Opinión

Manzanas

1
 

 

PVEM.

Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil pensaba en la vida de los animales. Las bestias saben, dijo el clásico. Resulta que más de cuatro mil animales de circo no han sido recibidos en los zoológicos del país pues no tienen presupuesto para atenderlos adecuadamente, reveló la Unión Nacional de Empresarios y Artistas de Circo. La propuesta del Partido Verde Ecologista que se proponía liberar a los animales de la crueldad, abandonó a las bestias del circo. Adiós, hicimos una campaña, se la tragaron en la Asamblea Legislativa y hasta luego; nosotros sí cumplimos.

Por cierto, la campaña del PVEM es muy buena, pero sus representantes son impresentables, aunque los anuncien los locutores de Televisa. ¿No debería prohibir la televisora que sus locutores participen en campañas de proselitismo político? En fon. Los animales que participaban en espectáculos públicos ahora viven al borde de la muerte. Los diputados Cinta y Sesma (un nombre de peluquería: Cinta y Sesma) se dedican ahora a sus asuntos mientras los animales se mueren de hambre. Muy bonito, gran logro legislativo. Bien, verdes, crezcan y crezcan. El prestigio de Emilio González los llevará muy lejos. Por cierto, si usted no tiene paracaídas, no entrará a las fiestas de Emilio. Helas!

Un abarca
Gil leyó con los ojos de plato la noticia: a todos nos puede salir un Abarca, dijo Carlos Navarrete, dirigente nacional del PRD. Ningún partido está exento de tener entre sus candidatos a un aspirante con el perfil del exalcalde de Iguala. Así lo ha dicho en entrevista con Carlos Marín en El asalto a la razón. Correcto, pero con la pena, señor Navarrete, las candidaturas no son o deberían ser enfermedades inesperadas. Estoy mal, me salió un abarca bajo el brazo, un abarca en la ingle, un abarca en el vientre. Y se jodió el asunto con el abarca.

Gil no quisiera ponerse pesado, pero las candidaturas no son enfermedades. Las candidaturas son hechos sobre los cuales se puede decidir, y el perredismo decidió muy mal. Es verdad que la manzana podrida puede corromper al partido. Pues que manzanota la perredista, caramba.

Desde luego hay muchas manzanas, demasiadas y muy podridas, en la vida política mexicana. ¿No es hora de que el perredismo ponga un hasta aquí de manzanas podridas?

Por cierto, Gamés no ve con malos ojos que Ebrard y Bejarano hayan quedado a la intemperie, sin candidaturas. ¿Para qué los quiere el perredismo? Traen votos y botox dicen los que saben. Pues unos votos muy podridos.

Dice Navarrete: “cuando son candidatos, parecen manzanas muy bonitas, pero en el trayecto se descomponen porque llegan los delincuentes, les gusta el dinero”. Caracho: manzanas bonitas, manzanas feas, manzanas podridas. No manche, dirigente, ¿la política como un asunto de frutos y frutas? No, yo no dije lo que dije, a mí las manzanas me gustan mucho y me parece la fruta más saludable del mundo.

El poder del poder
Navarrete va con todo: “el poder puede corromper, y mucho, tiene tentaciones y por lo tanto todos los partidos están sujetos a que se les cuele una manzana podrida”. No se lo tomen a mal a Gamés, pero caramba, la cosa es como si Pierre Bourdieu, el teórico francés, se hubiera dedicado a las frutas en almíbar y no a la reflexión sobre el Estado. Bourdieu: las manzanas podridas han sido muy malas en las historia francesa, en cambio la buena manzana ha logrado licores magníficos. Miterrand fue una manzana buena; pero Sarkozy, ah, la manzana mala, muy madura. Ya en serio, convendría traer en la maleta unos tres o cuatro conceptos, por lo que se ofreciera. Navarrete: ¡a la reja!

El proverbio persa espetó dentro del ático de los proverbios persas: “La paciencia es un árbol de raíz amarga, pero de frutos dulces”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

También te puede interesar:
Vete a ver Hughes
Fiebre verde con Grey
Amor, etcétera