Opinión

Mancera y los dinosaurios

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Miguel Ángel Mancera. (Ilustración)

Con los cambios en su gabinete hechos el jueves, Miguel Ángel Mancera busca consolidarse como un gobernante independiente de izquierda que se debe, ante todo, a la ciudadanía.

Fue una ruptura con el esquema de tribus de la izquierda que tiene de muy mal humor a los dinosaurios de esa banda política.

Para los llamados Chuchos, que es la corriente hegemónica del PRD, no hubo una sola posición. Para la izquierda radical y el bejaranismo tampoco hubo más cuotas de poder.

La molestia por la conformación del nuevo gabinete de Mancera entre los caciques de la izquierda se pudo leer el viernes en la Rayuela de La Jornada, que mandó un mensaje al estilo de la mafia: “Hasta ayer, doctor, teníamos dudas. Hoy todo quedó claro”.

La composición de su equipo de trabajo le permite al jefe de Gobierno formarse un perfil de izquierda más definido, sin las lacras de ese segmento político que son las tribus y las cuotas de poder.

Integró a personalidades sensatas, lo que le va a permitir hacer un gobierno de izquierda que marcará diferencia con las acciones radicales y desfiguros de Morena que comenzarán el 1 de septiembre.

Con el reacomodo de su equipo Mancera perfila su candidatura presidencial, a la espera de que Morena se exhiba como un partido poco confiable, con un liderazgo mesiánico que no ha cambiado en nada y no es una alternativa para los nuevos tiempos.

La apuesta de Mancera parece ser que, si el PAN y el PRI han fallado a la hora de gobernar, ahora le toca a la izquierda.

Sí, pero ¿a cuál izquierda? ¿A la que toma tribunas, bloquea carreteras y amenaza con llevar a referéndum las reformas para tumbarlas, en una emulación tropical de la malhadada experiencia griega?

¿O le toca a la izquierda que tiene una política salarial distinta, que no va contra la historia, promueve el pluralismo y el respeto a la diversidad?

Ahí está la apuesta de Miguel Ángel Mancera. Un gobierno de izquierda moderno, sin odios, con ideas y gente limpia.

En una de esas y entierra al dinosaurio que tiene enfrente: AMLO hará todo lo posible porque Mancera fracase en estos dos años siguientes pues no lo quiere en la contienda de 2018.

Con los nombramientos, además, el jefe de Gobierno pone en el escaparate a quién sería su candidata a sucederlo en la jefatura de Gobierno, y su mancuerna en la campaña de 2018.

Dos personas resaltan en los nombramientos de Mancera, por su trayectoria de izquierda y porque no están manchadas por el sectarismo: Patricia Mercado y Alejandra Barrales.

Mercado y Barrales son las figuras a seguir.

Al anunciar los nombramientos, Mancera tuvo una frase llena de contenido: “he escuchado la voz de la ciudadanía”. La demanda fue de cambio, y lo hizo. Vamos a ver si le resulta.

Twitter: @PabloHiriart

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