Opinión

Mancera, 'remasterizado'

El lunes oí a Miguel Ángel Mancera en el programa de Joaquín López-Dóriga en Radio Formula y sentí alivio al saber que está bien, entero, y con “el corazón remasterizado, como nuevo”.

Ante el rechazo que hay hacia líderes de la izquierda y a buena parte de la clase dirigente, es reconfortante saber que también hay personas estimables y apreciadas en la política.

Por alguna razón que sólo se da en cierto tipo de seres humanos, Mancera es de esas personas a las que cualquiera le encargaría las llaves de su casa.

Es bien visto por todos los sectores sociales y grupos políticos Y aunque tiene clara su filiación en la izquierda, se le ve dialogar con empresarios, locatarios, panistas, priistas, y estrecha la mano del presidente aunque en muchos menesteres tengan distinto parecer.

Si en ese conglomerado político hubiera varios Manceras, tendrían el respaldo para conducir más proyectos de gobierno. Pero, por algo, ese tipo de personas no se dan en racimo.

Hago este comentario porque Mancera estuvo a punto de morirse. Habríamos perdido a un gobernante sencillo y sensato, muy diferente a sus antecesores. Qué bueno que no lo perdimos y se encuentre de nuevo con ánimo para seguir al frente de esta vibrante y entrañable ciudad de México.

Por otra parte, la remasterización de Mancera adquiere una nueva dimensión a la luz de los acontecimientos derivados de la masacre de normalistas de Ayotzinapa en el estado de Guerrero.

Ya no hay líderes con credibilidad en la izquierda, más que Mancera.
En el PRD hay una gran molestia con la corriente Nueva Izquierda, también conocida como Los Chuchos, pues llevaron a criminales a la candidatura en Iguala, con los resultados por todos conocidos.

Pero no está claro que hayan sido Los Chuchos quienes encumbraron a Abarca y a su esposa. De acuerdo con el coordinador de esa corriente en las pasadas elecciones guerrerenses, Miguel Barbosa, fue la corriente Patria Digna la que impulsó a Abarca.

En todo caso, si se van Los Chuchos del mando perredista, llegan Bejarano y los suyos. ¿A cuál irle?

López Obrador estuvo en Iguala en tiempos de la elección de candidatos a alcaldías, y en la disputa perredista llamó a apoyar a Abarca.

A pesar de tener a todos en contra, Abarca se impuso con el respaldo de su padrino político Lázaro Mazón, actual precandidato único de Morena al gobierno del estado, destapado por López Obrador en una gira realizada por esa entidad.

Y el jefe de todos ellos en Guerrero, Ángel Aguirre, es un expriista que fue convencido de pasarse al PRD por su amigo Marcelo Ebrard.

¿Quién de la izquierda se libra del desprestigio? Ante la opinión pública, sólo queda Mancera.

De ahora en adelante Mancera debe ser visto como el rostro de una izquierda que el país necesita. Lo demás está cuestionado o es radicalismo surgido del encono y el rencor. El actual jefe de Gobierno es todo lo contrario.

Buenas noticias para la ciudad y para la izquierda, Mancera está de regreso, y remasterizado.

Estelas

No es un simple detalle apuntar que en su estancia en el hospital, Mancera operó a través de su secretario particular, Luis Serna, eficaz y de perfil discreto, a quien también hay que seguirle la pista.

Twitter: @PabloHiriart