Opinión

Mancera decide meterle mano al “centro del Centro”

El gobierno capitalino, que encabeza Miguel Ángel Mancera, hace suyo el reto de reconstruir el “centro del Centro”.

Y lo que parece un juego de palabras representa uno de los proyectos urbanos más relevantes y de largo aliento dentro de las grandes capitales del mundo. No podría corresponder a nadie más que a la autoridad capitalina el no sólo plantearlo, sino llevar la batuta en su desarrollo.

Recuperar la zona de La Merced, revalorar su potencial urbano para reordenar su economía a modelos que la modernidad exige, recuperación de su vocación habitacional y dejar el terreno listo para recuperar el tejido social a partir de una recomposición de expresiones culturales urbanas,  es una estrategia que de alguna manera inició el año pasado y habrá de concluir en el 2030.

Un proyecto de prácticamente década y media de duración más lo que la misma detonación de su potencial ordene.

El funcionario encargado de conducir este reto en la presente administración es Salomón Chertorivski, Sedeco capitalino, lo que en sí mismo representa toda una definición. El asunto no es de naturaleza hegemónica urbana, sino económica.

Más de 200 hectáreas están involucradas en esta estrategia que representará para la zona la iniciativa más importante desde que el mercado de la Merced fue construido en 1860, cuando en terrenos del Convento de la Merced el gobierno de la Colonia determinó construir, en terrenos en donde se asentaron informalmente los comerciantes, un mercado formal.

Los terrenos correspondían al Monasterio de Nuestra Señora de la Merced de la Redención de los Cautivos desde 1594. Esos terrenos dieron paso al Convento y en sus faldas, digamos, surgió el Mercado que luego de 154 años de aquella decisión histórica vive un segundo momento de definición de largo alcance: ahora reconfigurarlo.

No se van a hacer puestos más modernos, se va a realizar una reingeniería que reconstruya lo que el tiempo ha ido descomponiendo.

Se desea que los mercados, de hecho nueve mercados de ese complejo renueven su potencial económico, ofrezcan espacios propicios para la conectividad, accesibilidad, movilidad, detone el valor del espacio inmobiliario habitacional, recupere expresiones culturales y permita reoxigenar la zona para darle al menos otros 154 años de vida útil.

En 154 años no había existido iniciativa que atendiera a esta zona de 200 hectáreas como ahora se pretende.

José Muñiz y Carlos Marín son los jóvenes arquitectos que fueron distinguidos por ganar un concurso al que se convocara el año pasado.

En 6 semanas estos muchachos fueron capaces no sólo de presentar el proyecto que a juicio del Consejo Consultivo para el efecto se desarrolló, y que encabeza de manera honoraria el periodista Jacobo Zabludovski, quien como sabe usted, nació en esa zona y a ella le ha concedido siempre un celo de corresponsabilidad y cariño incuestionable.

La convocatoria al concurso reunió a 178 interesados, de los cuales 100 acabaron ingresando sus trabajos a valoración de un grupo de especialistas en la materia que tomaron la decisión de entregar un primero, segundo y tercer lugar más seis menciones.

El proceso fue calificado por la gran mayoría de los concursantes como un ejemplo de trasparencia y democracia al interior de la toma de las decisiones finales.

El primer lugar tiene ahora, como lo tiene la Ciudad Capital, un Anteproyecto Conceptual que habrá de caminar en varios sentidos.

1.- Permite darle sentido y peso a los estudios diversos que ahora ya se están articulando para atender una suerte de recomendaciones estratégicas en varias materias de conocimiento concreto.

2.-Incorporará los elementos más interesantes del segundo y tercer sitio del concurso, más de los 6 proyectos distinguidos con menciones especiales y lo más importante:

3.-En el reto de configurar el Plan Maestro de este esfuerzo, habrá de incorporar las opiniones, sugerencias, aportaciones de quienes no sólo despachan en los 9 mercados que integra La Merced de manera legal y quienes trabajan el comercio de manera informal, sino de quienes acuden regularmente a abastecerse en ese lugar o que pasan regularmente por ahí y que son poco menos de un cuarto de millón de seres humanos. Para ello habrá talleres y foros que reúnan sugerencias y recomendaciones.

El proyecto ganador ya cuenta con el aval del Colegio de Arquitectos, pero van por el aval ciudadano y comercial de la zona. No quieren aplicar medidas que no hayan sido avaladas y consensuadas por la comunidad que está involucrada. La moneda más preciada en este proyecto será la participación ciudadana y las aportaciones de quienes en ese sitio trabajan, viven o desean contribuir a su reingeniería.

Se trata de espacios que desde la Colonia e incluso antes, se constituyeron en un corazón económico en esta zona que a partir de 1860 y hasta 1960 fue considerada como la Central de Abasto de la Ciudad de México.

No hay costo visible de la obra aún. Por el momento los estudios necesarios para articular el Plan Maestro definitivo ya están en curso y será hasta que se tenga un aproximado más preciso cuando no sólo se contemple el costo de la iniciativa sino la manera en que de forma integral habrán de cubrirse en el tiempo.

Un asunto, de muchos, que es importante destacar. Entre los varios retos del proyecto está la recuperación de la vocación habitacional de la zona. El 50 por ciento de las viviendas habilitadas como tales en La Merced han sido abandonadas en ese ejercicio habitacional en los pasados 15 años.

Una zona económica que cuenta con 9 estaciones del metro y 13 de metrobús.

El asunto exige a gritos que la Asamblea de Representantes no detenga más la aprobación de la Ley de Desarrollo Económico que este gobierno les ha puesto como iniciativa. Un proyecto de estas dimensiones pudiera aportar mucho para el mejor flujo de los trabajos. Seguiremos con el tema.

Correo: direccion@universopyme.com.mx