Opinión

Mañana es otro año; ¿Vendrá un nuevo cantar?

Mañana inicia otro año, el 2015. Mucha población le atribuye a un cambio de año propiedades mágicas espectaculares. Como si iniciar uno nuevo represente poder borrar lo que está mal y comenzar de cero algo que siempre será mejor que el pasado. Ojalá las cosas funcionaran así. Las problemáticas tienen sus propios procesos que nada tiene que ver con el cambio en el calendario.

No obstante es importante iniciar el año con una perspectiva positiva y con ánimos de que las cosas marchen mejor que en el año que dejamos atrás.

Aunque el gobierno federal “les queda debiendo a las Pymes”, incuestionablemente, es necesario comenzar mañana con una actitud que se comprometa a revisar y a atender las “áreas de oportunidad”. El simple hecho de contemplar a los problemas como áreas de oportunidad es un enfoque positivo. El gobierno federal tiene muuuchas áreas de oportunidad actualmente.

En cuanto a las Pymes refiere, comenzar el año con un compromiso de revisar el funcionamiento de la empresa parece recomendable. Medir todo lo que la empresa pueda permitir medir y hacer comparativos respecto a comportamientos de productos, semanas, meses.

Si el gobierno federal tarda en que “la Revolución les haga justicia” (a las Pymes evidentemente; hay funcionarios que han tomado su parte), deberán ellas tomar la iniciativa para ser más eficientes, productivas y profesionales para no dejar pasar ninguna de las oportunidades que se les presenten. Y si no se les presentan deberán buscarlas. No es más permisible que la Pyme se quede esperando a que los milagros ocurran. Tendrán que trabajar para que estos sucedan.

El año que hoy afortunadamente concluye fue complicado para las empresas. Casi el total de las Pymes tuvieron ‘atorones’ ante el comportamiento del mercado. Fueron complicadas las ventas pero más las cobranzas. Fue difícil pensar en crecer pues la lucha se concentró en mantenerse en el mercado y nunca sin angustias. No parece el 2015 diametralmente distinto.

La política fiscal, por más que ha resultado exitosa en su tarea de combatir la evasión y elusión en el pago de las contribuciones hacendarias, ha sido un freno a la actividad económica sobre todo si luego de obtener mayores aportaciones de los contribuyentes el recurso tarda en regresar a la economía. La autoridad dice que suelta el gasto público pero de este lado de la isla no se ven esas olas de recursos que permiten mojar los pies de las empresas que generan mayor empleo en la nación.

Pymes inmersas en un mercado incierto, sin apoyos suficientes y a la buena de la capacidad de financiamiento de proveedores, tendrán que hacerse a la idea de buscar la diferenciación y de preferencia en procedimientos o productos innovadores que puedan hacer una evidente diferencia respecto a con quienes compiten.

Nunca nada tan cierto como buscar el valor agregado y el factor de diferenciación así como la innovación como elemento clave para consolidar la empresa. La pregunta es si las Pymes tienen conciencia de ello o si esperan que el milagro caiga del cielo. El gobierno no hará nada por ellas si ellas no están dispuestas a hacer algo por su propio futuro.

Recuerde lo que hace poco más de una semana atrás anotamos: espere lo mejor pero prepárese para lo peor.

Mientras tanto agradecer a mi casa editorial y televisora, a mis compañeros pero sobre todo a nuestros lectores es menester deseando para todos salud, como el principal activo de la vida, Mis mejores deseos para todos ustedes, sinceramente.