Opinión

Maestros ejemplares: el éxito sí es posible

Jennifer L. O’Donoghue

Directora de Investigación, Mexicanos Primero.


La semana pasada tuve la fortuna de visitar a grupos de maestros en dos distintos puntos de la República: el primero en Metepec, atestiguando el proceso de certificación de las competencias directivas con maestros de escuelas participando en el Programa Escuelas de Calidad (PEC) en el Estado de México, y la segunda, la implementación de la estrategia tutora en compañía de autoridades estatales y regionales, en una zona escolar en Pénjamo, Guanajuato.

En ambos casos fue evidente el compromiso de maestros para seguir aprendiendo y mejorando su práctica, y de las autoridades para ofrecerles oportunidades y acompañamiento en ese proceso; son señales de cambios que ya están en camino. En primer lugar, son evidencia de una incipiente pero creciente cultura de evaluación, en la cual los maestros valoran y aprovechan oportunidades de recibir un diagnóstico de sus fortalezas y áreas de oportunidad, de participar con sus colegas y con externos, y de comprobar sus habilidades y conocimientos. En segundo lugar, destaca que hay un enfoque cada vez más claro en el aprendizaje de las niñas, niños y jóvenes; el “para qué” de los esfuerzos de maestros. Están dispuestos a innovar, reflexionar y cambiar sus relaciones y su práctica, algunos aun después de 26 años en servicio, para que sus alumnos lleguen cada vez más lejos.

Sin embargo, estos ejercicios todavía no reflejan la experiencia cotidiana de los maestros de México. Hoy en día una buena parte de los maestros, si no la mayoría, están fuera de estas oportunidades, pasando por una sensación de acoso y confusión, o hasta miedo, ante la reforma educativa. Y no es de sorprenderse, dada la escasez de acompañamiento y retroalimentación: uno de cada tres maestros mexicanos reportó, en la última edición de TALIS, no tener experiencia con evaluación externa. La familiaridad con la evaluación externa está relacionada con mejores niveles de confianza y autoeficacia docente.

Este concepto de “autoeficacia” puede ser fundamental para la profesión docente: lo introdujo el psicólogo Bandura para referirse a si una persona tiene o no confianza en su propia capacidad de influir en su entorno, de poder tener éxito en situaciones específicas. Cuando un maestro piensa que la enseñanza eficaz es una habilidad que puede ser adquirida y desarrollada, esa convicción puede ayudarle a enfrentar, analizar y resolver problemas. Por el contrario, aquellos maestros con un bajo sentido de autoeficacia experimentan dudas sobre sí mismos, y llegan a angustiarse por las evaluaciones porque sienten que sus esfuerzos no serán exitosos.

No existen todavía suficientes espacios como los que experimenté en Metepec y Pénjamo, donde los maestros pueden desarrollar un sentido de confianza en ellos mismos, y reforzar la idea de que sí pueden lograr los cambios deseados, a pesar de que la mayoría de los profesores en el país tienen hambre de desarrollarse profesionalmente.

Para conocer más experiencias y seguir abonando a una cultura de refuerzo a la confianza de los profesores, desde hace seis años hemos impulsado el Premio ABC como una manera de reconocer socialmente a maestros ejemplares. Es un proyecto que destaca la labor de maestros que luchan por el derecho a aprender de sus alumnos, que se evalúan y se actualizan con espíritu de superación y profesionalismo, que se comprometen con su comunidad escolar, que involucran a padres de familia, que contagian el gusto por aprender a sus alumnos y crean oportunidades para que aprendan de forma permanente.

Los maestros que premiamos son ejemplares, pero no son “excepciones”; no se trata de casos extremos que no se pueden replicar, sino más bien identificamos profesionales que nos enseñan con su ejemplo dentro y fuera del aula que el éxito sí es posible, que sí se puede innovar, equivocarse, reflexionar y emprender un camino de desarrollo profesional continuo. Esperamos que el Premio ABC les represente un espacio de confianza, una experiencia de reconocimiento, que sirva como cemento en la construcción de un sentido de autoeficacia que les ayude a enfrentar con confianza el reto diario de ser maestro.

La convocatoria del Premio ABC, disponible en premioabc.mexicanosprimero.org, está abierta hasta el 4 de mayo. Invito a todos a entrar a la página, conocer más el Premio y los perfiles de maestros, directores, asesores técnico-pedagógicos, supervisores y equipos de maestros que propone, y también a postular a un maestro ABC, un maestro ejemplar del que todos podamos – y debamos – aprender.

Twitter: @jennodjod

www.mexicanosprimero.org