Opinión

¿Maestros? comenten actos incalificables

 
1
 

 

CNTE. (Cuartoscuro)

La CNTE, nuevamente la CNTE, comete actos bochornosos en contra de maestros que cometen el delito de dar clase a sus alumnos en vez de participar en las marchas y actos de protesta en contra de la reforma educativa, reforma que los miembros de esta organización se niegan a acatar.

Las imágenes que dieron la vuelta al mundo nos obligan a reflexionar.

¿Maestros? cortando el cabello a sus colegas y humillándolos públicamente.

Cuesta trabajo aceptarlo, pero así es. Estos barbajanes, los integrante de la CNTE, que tanto ha dado de que hablar, no solo ahora, sino desde tiempo atrás, son quienes imparten clases a un buen número de nuestros niños.

El maestro es, por principio, una persona digna de todo nuestro respeto, pues es quien transmite el conocimiento a aquellos que más apreciamos en la vida: nuestros hijos.

El maestro enseña no sólo a través de sus clases, sino también a través de su ejemplo.

Un maestro que falta a la ética, no es un buen maestro.

Pero el problema no es nuevo. La mafia incrustada en la CNTE comete actos delictivos amparados en su intención de oponerse a los cambios que obligadamente deben imperar en el sistema educativo de cualquier país. La educación debe adecuarse a los tiempos tanto en la forma de transmitir los conocimientos –la computación ha sido una revolución en esta materia- como en los hechos que suceden día con día y que cambian la historia de la humanidad.

Yo impartí una cátedra en mi querida Universidad Nacional Autónoma de México, la UNAM, durante muchos años y disfruté intensamente tanto el contacto con mis alumnos como el privilegio de transmitir a ellos mis conocimientos. Haber sido maestro fue para mí una experiencia inolvidable, una experiencia que marcó mi vida.

¿Maestros cortando el cabello a otros maestros y humillándolos? No, no podría creerlos si no lo hubiera visto.

¿Y quién detiene a estos barbajanes? ¿En dónde está el Secretario de Educación? ¿Y el Secretario de Gobernación? ¿Y el propio Presidente de la República? Sí ¿En donde está la autoridad? Esta es, sin duda, la gran ausente.

Estemos conscientes de que es la educación, la buena educación, la calidad de la educación, la que impulsa el desarrollo de una persona y de un país. Los países más exitosos en el largo plazo son aquellos en donde la educación impartida a través de maestros dignos y bien preparados son parte de su cultura y de su día con día. Lo contrario tiene consecuencias irreparables, como ha sido el caso de nuestro país, en donde, entre otras cosas, sigue imperando una pobreza y una desigualdad verdaderamente lamentables.

¿Qué efectos hubiese tenido sobre esta lacra –la pobreza y la desigualdad- una educación de calidad impartida en forma obligatoria a todos los niveles sociales? Echemos la imaginación a caminar y pensemos en el México que de ella hubiese surgido.

“Maestros” cortando el pelo y humillando a sus colegas por el hecho de negarse a suspender sus clases para adherirse a su muy cuestionable Movimiento. Esto es un insulto no sólo a los buenos maestros sino a toda la ciudadanía. Tenemos derecho, los mexicanos, insisto, en reclamar la pasividad de nuestras autoridades frente a hechos tan lamentables.

Mañana será otro día.

El autor es presidente de Sociedad en Movimiento.

También te puede interesar:

La unión entre personas del mismo sexo

Congreso insensible a las demandas ciudadanas

El narco avanza ¿Quién lo detiene?