Opinión

Madero y el diluvio


Campechano, tranquilo, como si no estuviera dando una de las batallas más importantes de su carrera, Gustavo Madero salía del cine el pasado miércoles a las 7 de la tarde. Iba con su esposa. Acababan de ver Noé, la película sobre el diluvio. ¿Tenía la cara de alguien agobiado por el futuro de la campaña interna del PAN? ¿De alguien al que las encuestas ponen consistentemente debajo de Ernesto Cordero, su contrincante? Para nada. Se le veía de lo más feliz en el Cinépolis de la Diana. ¿Tiene razones el chihuahuense para el optimismo o está blofeando? Varios considerandos pueden ayudar a contestar esta pregunta.

La elección será abierta a los 219 mil panistas con militancia registrada, decisión que favorece a la dirigencia presidida por Madero. Movilizar simpatizantes será más fácil para éste que para el exsecretario de Hacienda.

Otro de los elementos a su favor sería el apoyo que le estarían dando gobernadores, y no sólo panistas, tanto para la campaña como para el día de la elección. Cordero sólo tiene de su lado al mandatario de Baja California Sur.

Cordero declaró el jueves que en sus encuestas va entre 12 y 16 puntos arriba de Madero. Otros creen que esa distancia es en realidad de 10 puntos. Hay al menos dos interpretaciones de esto. Que Cordero no capitalizó todo el voto libre que dejó Josefina al salir de la contienda. Y que aunque pudo haber crecido en preferencia neta, ha sido muy poco pues ya va la mitad de la campaña.

Un buen escenario para Cordero hoy sería lograr unos comicios muy apretados. Si Madero gana con dificultades, Cordero y los suyos no sólo no podrán ser maltratados sino que incluso ya hay quien habla de que podría darse el caso de la anulación del proceso: un margen muy reducido haría intolerable un cochinero azul.

Ahora que escribí Cordero y los suyos caí en cuenta de la cuestión sobre si debemos seguir refiriéndonos a ellos como “Calderonistas”. Ese es otro considerando de esta elección. No me queda claro que a estas alturas, tras haber buscado la candidatura presidencial, y tras la precampaña, y tras estas semanas de proselitismo oficial, Cordero haya logrado ya ser alguien por sí mismo dentro de la militancia panista. Eso lo sabremos el día de la votación.

Cordero ha apostado su suerte a que los panistas se sienten agraviados por la entrega de la actual dirigencia (la real, no la de la señora Romero) al gobierno de Peña Nieto y por los escándalos de los moches, ligados a operadores maderistas. A cuatro semanas de la elección, sin embargo, Madero parece ya inmune a esas críticas.

Pase lo que pase, al verlo salir tan tranquilo del cine luego de ver una película sobre un diluvio no pude sino recordar que cuando Santiago Creel y Felipe Calderón fueron al primer día de votación de la primaria panista en 2005, el exsecretario de Gobernación estaba tan seguro de que ganaría que dedicó ese domingo a arreglar su biblioteca, mientras Calderón hizo militancia también ese día. Y ya todos saben lo que pasó.

Gracias a EL FINANCIERO por publicar a partir de hoy La Feria. Aquí los espero lunes, miércoles y viernes.

Twitter: @salcamarena