Cierres
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Cierres

22/06/2018
Actualización 22/06/2018 - 10:02

Pues no hay plazo que no se cumpla. Terminan las campañas dentro de pocos días, y aunque el cierre oficial será el miércoles, en este fin de semana tendremos los eventos más grandes, como suele ocurrir. Terminan las campañas de la elección más grande que se ha realizado en México: presidente, las dos cámaras federales, nueve gubernaturas, miles de diputaciones locales y presidencias municipales. En 30 de las 32 entidades se elegirá alguna autoridad local. En 27 de ellas, el Congreso local.

Sin importar quien gane, la renovación política es inmensa. Pero si consideramos que, según las encuestas, lo que estamos viendo es la sustitución del PRI por Morena, esta transformación será determinante. Las encuestas nos indican que Morena ganará cuatro gubernaturas (CDMX, Morelos, Tabasco y Chiapas), y compite en otras dos, Puebla y Veracruz, que están en margen de error. Pero además es posible que gane 18 congresos locales, que incluyen los estados en donde ganarán las gubernaturas, pero también varios otros. Esto significa que los gobernadores de más de una decena de entidades tendrán dificultades para gobernar a partir del 2 de julio, porque su Congreso estará en manos de un partido de oposición. Si además Morena lograse construir una mayoría calificada en las cámaras (no por la elección, sino por alianzas posteriores), esto implica que la Constitución será fácil de modificar.

Como ya hemos comentado, Morena no es un partido político en forma, sino un movimiento al que se han adherido personas que pertenecen a tradiciones muy diferentes, pero que coinciden en una cosa: todos se subordinan al líder. De forma que es posible que ese líder pueda sacar adelante propuestas que muy pocos aceptarían en otras condiciones, pero que en esta circunstancia no tendrán valor de confrontar.

Sin duda, algunas personas decidirán su voto en esta semana, e incluso el mismo día de la elección, es algo normal. No serán tantos como para que todas las encuestas resulten equivocadas, me parece, pero sí puede ocurrir que los triunfos locales sean diferentes de lo que le he comentado hasta ahora. Eso nadie puede saberlo, y creo que tardaremos unos días, después de la elección, para poder tener certeza en todos los casos. Ya lo comentaremos, y entonces podremos evaluar las posibilidades reales de diferentes opciones de política.

Lo que debe estar claro desde hoy es que la trayectoria que siguió México desde mediados de los años ochenta (yo insisto en que 1986 es el momento de quiebre) habrá llegado a su fin. Quienes fueron desplazados del PRI en ese año regresan al poder a través de López Obrador. Su propuesta para el país, una economía cerrada con gran presencia del gobierno en la economía y un sistema corporativo y autoritario, puede ser aprobada por una cantidad importante de mexicanos. Aunque habrá muchas personas que interpreten esto como una muestra del fracaso del 'modelo neoliberal' (que venían anunciando desde hace 32 años), me parece que es más un efecto de la ola internacional. A mediados de los ochenta el mundo entero se movía hacia el libre mercado y la democracia, y la seguimos; ahora la ola se dirige a las economías cerradas y las 'democracias iliberales', y nos vamos con ella.

Creo poco probable que el posible gobierno de López Obrador sea exitoso. En materia económica, todas sus propuestas serán costosas en el norte del país e inútiles en el sur. Pero puede ser exitoso políticamente, construyendo una maquinaria que le permita a él, o a sus fieles, mantenerse en el poder por un buen tiempo. Eso lograron en la Ciudad de México. También de eso hay que platicar con detalle. Mientras, a los cierres, y dentro de una semana, a votar.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.