Opinión

Lubricante vaginal

Qué gran noticia que la empresa británica Reckitt Benckiser haya adquirido la marca de lubricantes íntimos K-Y. La transacción, según se supo ayer desde temprano, pudo haberse situado en alrededor de 400 millones de dólares. La noticia es buena porque K-Y dejará de pertenecer a Johnson & Johnson, que con su ADN farmacéutico siempre le imprimió un toque medicinal a dicho producto. Desde el empaque, K-Y parecía un fármaco de prescripción y no un producto que propiciara el juego sexual.

Reckitt Benckiser tiene con qué potenciar esta marca de lubricantes. Su poderío global con los condones Durex es inigualable, y sus variadas marcas de productos de consumo le siguen catapultando a los mejores lugares competitivos en múltiples categorías. Recuérdense sus productos globales bajo marcas como Vanish, Scholl, Clearasil, Harpic, Woolite o Lysol.

Las virtudes de esta adquisición se inscriben bajo tres patrones de transformación de productos con destino sexual. El primero y más relevante de todos es la consolidación de una novedosa categoría dentro de la industria de bienes de consumo. Reckitt tiene el mérito de consolidar globalmente lo que se conoce como productos de “bienestar sexual”. El segundo es que la sociedad contemporánea está logrando extirpar estos productos del anaquel de las sórdidas sex shops y los está llevando a la farmacia de la esquina. El tercero es que la categoría misma tiene un potencial enorme (los condones Durex y los lubricantes vaginales serán la punta del iceberg de una montaña de productos que aparecerán en el futuro). Todo esto hace que la adquisición de K-Y sea un acierto por ser ahora una empresa de productos de consumo y de gran mercadotecnia quien la gestionará.

Johnson & Johnson ya estaba haciendo intentos para desprender a la marca K-Y de su posicionamiento como fármaco. Recientemente, por ejemplo, había lanzado el par de geles denominados “Yours and Mine”, para parejas, diciendo que se trata de un “catalizador para la exploración”, y que “cuando llega el momento adecuado, debe aplicarse a libertad en las áreas íntimas”. Pero no iba a más.

En una de las más recientes encuestas globales sobre sexo que realiza Reckitt bajo su marca Durex —la más seria en su tipo—, se establece que “la primera experiencia sexual siempre es memorable”, y que el uso del condón en la primera experiencia está asociado a un comportamiento sexual responsable hacia el futuro. Por otro lado, K-Y había querido establecer que el uso de sus lubricantes va bien a cualquier edad y tipo de pareja. Es previsible que conceptos de esta naturaleza converjan de forma más adecuada cuando la corporación británica unifique criterios de comunicación global. Bien.

Twitter: @SOYCarlosMota