Margarita NUNCA ha coincidido con el PRI
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Margarita NUNCA ha coincidido con el PRI

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Margarita NUNCA ha coincidido con el PRI

18/05/2018
Actualización 18/05/2018 - 10:40
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aFuente: Especial

No acababa de tuitear Joaquín López-Dóriga que Margarita Zavala declinaba a la candidatura independiente, cuando René Juárez, presidente del PRI –quien se ve que NO la conoce NADA–, se fue como El Borras y se lanzó con todo y, palabras más palabras menos, le escribió en Twitter: “ojalá pudiera respaldar el proyecto de Pepe Meade”.

Pues Margarita es una panista de cepa, quien declinó hablando de valores y atacando el pragmatismo. Además de que NUNCA ha coincidido con la doctrina del PRI, e irse a ese partido daría al traste con lo dicho. Y súmele que ella y Felipe se quedaron de a cuatro cuando escucharon en el Senado a Meade, contestarle a Zoé Robledo: “Yo voté por EPN”.

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Pero, además, Meade tiene como asesora a Alejandra Sota, quien no sólo fue la directora de comunicación social del expresidente, sino quien los traicionó profesionalmente y como amigos, pues eran muy cercanos.

De los pormenores de la Reunión Nacional de Consejeros Regionales de Bancomer, déjenme platicarles que asistieron cuatro de los cinco candidatos, pues AMLO les canceló porque ya se había reunido con ellos y se fue hacer campaña. El Bronco estuvo fatal, con decirles que se aventó la puntada de preguntarles: “¿Quién de ustedes está a favor de cortarle las manos a los rateros?”. Obvio, nadie levantó la mano. Acto seguido les dijo: “Por eso, por timoratos, estamos como estamos, debemos ser más valientes”.

Margarita, en su turno, dijo que la segunda vuelta era muy necesaria para respetar lo que el ciudadano quiere. Ante la pregunta de si declinaría por alguien, no dijo nada que hiciera suponer que se bajaría un día después. Ricardo Anaya tuvo tres standing ovation. Así como lo está leyendo: al llegar, durante su intervención y cuando terminó. La verdad, habló muy bien y dijo que quería ser presidente no para administrar la mediocridad, sino para realizar un cambio profundo en el país.

Que no hay pacto con EPN y que si le bajaron al tema del supuesto lavado de dinero es porque no hay pruebas en su contra y porque hay una sentencia clara del tribunal, que dice que el gobierno utilizó a la PGR facciosamente. Loret también le preguntó si Pepe Meade era honesto, a lo que contesto qué ¡no lo sabía! Para el chisme, llegó acompañado de Santiago Creel.

El último en hablar fue Pepe Meade, quien increíblemente, en lugar de llegar y decir que él sí es honesto y que estaba para contestar las dudas de los presentes, se aventó una mega presentación tipo clase del ITAM. Además, en lo que podríamos llamar un deslinde muy elegante de EPN, dijo: “El presidente No está en la boleta, sino yo. Existe Pepe Meade antes y después de Peña”. Fue, sin duda, el que más propuestas prácticas hizo; conservó su lugar en el corazón de los empresarios, pero no necesariamente en su decisión para ejercer un eventual voto 'útil'.

Ah, y para quienes decían que la Sota ya no estaba en la campaña, déjenme decirles que llegó con ella.

La capacidad de convocatoria del banco fue impresionante. 500 consejeros de todo el país, desde Alberto Baillères, Alejandro Ramírez (¿líder de la minoría rapaz?), Fernando Chico Pardo (quien no dudaría en firmarle a AMLO si sigue ofreciendo concesionar el nuevo aeropuerto), pasando por Paco Gil (al que de forma unánime le echaron porras Anaya y Meade), hasta el rector del ITAM, Arturo Fernández (donde, dicen, se forman tecnócratas corruptos). El cierre, con broche de oro fue un panel de analistas políticos: Carlos Loret, Héctor Aguilar Camín, Federico Reyes Heroles y Chucho Silva-Herzog, en el que no hubo ni porras ni descalificaciones a ningún candidato. Ese panel no lo tiene ni Obama; sólo lo pudo lograr, obvio, Jorge Terrazas.

Tras la impugnación del PRIMazo, Alfredo del Mazo, a 65 planillas del PVEM, la Secretaría de Gobernación los sentó a negociar y parece que les bajarán cuatro. Mientras que Nueva Alianza se mantuvo y NO aceptó sentarse a negociar ni una de las 24 impugnaciones. ¡Quihúboles!

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.