Opinión

Los últimos héroes


1


Toros

Mucho ha pasado esta última semana en el mundo de los toros. La vida se nos pasa entre los dedos a una velocidad que pocas veces nos permite entender, admirar y disfrutar sus más sencillos y maravillosos hechos.

Cuatro mexicanos fueron programados en el ciclo taurino más importante del mundo, San Isidro, en Madrid. Este hecho no es poca cosa. Nos confirma el nivel taurino que vivimos en México y que debemos disfrutar, aprovechar y difundir a los cuatro vientos. Muchas horas de negociación, entrenamiento e insomnio hay detrás de estos cuatro puestos por parte de un equipo humano extenso y profesional.

El toreo encierra matices e historias detrás de cada toro y cada torero. Diez días antes de su quinta presentación consecutiva en San Isidro, el matador Diego Silveti indultó un toro de Fernando de la Mora en la Feria más importante de México, la de Aguascalientes. Lo toreó a placer, lo cuajó, como decimos en el medio taurino, y la bravura del toro le cobró a cambió de su vida con sangre. Recibió Diego una cornada en la espinilla de 25 cms. Pensábamos que su cita en el coso Venteño quedaría aplazada, pero los toreros son otra cosa, su cuerpo es sólo el instrumento del alma y su pasión por la vocación hacia esta maravillosa profesión. A las siete de la tarde estaba Diego en el patio de cuadrillas de Las Ventas, vestido de azul marino y oro, dispuesto a enfrentar dos toros y a su destino en busca de la gloria. Su actuación fue muy buena, siempre dispuesto, entregado y con la notable evolución en su tauromaquia, obligada de la madurez que muestra como artista y persona. No le echó cuentas a la cornada y puso su alma y su vida en el ruedo. Olé torero, mis respetos.

Jiménez Fortes es un joven torero malagueño, con un valor escalofriante y buen concepto del toreo. Es alto y algo corpulento para el estereotipo actual de los toreros, se arrima mucho y tiene la mala suerte que cuando un toro le echa mano por lo general le hiere. El jueves 14 de mayo volvió a nacer en Madrid al recibir una tremenda cornada en el cuello tras el certero derrote de un toraco que se lo había echado a los lomos al arrollarlo en el inicio de una tanda por la izquierda. Se pensó lo peor, las imágenes son tremendas. Gracias a Dios y a los médicos de la plaza, este hombre vive para contarlo y sus primeros pensamientos fueron enfocados a reaparecer lo antes posible. ¿De qué están hechos los toreros?

Joselito Adame, Don José, el pasado domingo 17 tuvo su segunda cita en San Isidro, su primer toro se partió una pata antes de empezar la faena de muleta. ¡Qué mala suerte! Tanto sacrificio y tanto en juego para que el destino juegue sus cartas. Pero salió el sexto de la tarde, un toro imponente, negro, con un par de pitones de espanto, guapo el toro, con el que José se fue a porta gayola a retar al destino.

El mundo del toro es cruel, es la profesión más dura e ingrata, pero para los que tienen la verdadera vocación y carácter de poner su vida en la línea, siempre saldrá un toro con la recompensa colgada en los pitones, la gloria y la fama. Adame le armó un lío desde el capote, lances de recibo a un toro boyante. Impresionante cómo este hombre tiene la capacidad de resolver en segundos lo que trae un toro dentro. José lo vio y supo cuidar al toro, lo cuidó presentándole faena de tú a tú. No hubo de mimarlo, hubo de darle el pecho y que fuera el destino quien decidiera el resultado de la gesta.

Joselito puso de acuerdo a Madrid, lo toreó con verdad y pureza, lo justo, le mató entregando su cuerpo en la suerte de recibir y dejó el estoconazo que reiteró una de las orejas de mayor peso en San Isidro. Enhorabuena Don José.

Por último, sólo me queda felicitar a José Marrón Cajiga por recibir la Medalla Presidencial al Mérito Ganadero de manos del presidente de la República, Enrique Peña Nieto, como reconocimiento a su labor al frente del hierro de Marrón.

También te puede interesar:
​El mundial del toreo, Madrid
Tu sangre por mi vida
​'El Payo' cruzó la raya