Opinión

Los santos inocentes

Terminó 2014 y créalo, los que se dan de santos en esta temporada son los políticos que lograron llegar al fin de año y cargaron los peregrinos.

Hay muchos nombres de quienes tocaron el filo de la navaja porque estuvieron en el centro de los temas de mayor controversia, y otros que ejercieron el low profile pero se les pasó la mano, y que de una u otra manera terminaron prendieron veladoras al santo de los políticos, del que sólo se acuerdan cuando están en líos.

Pero eso sí, que no  sorprenda que muchos esperan como recompensa
–aunque no la merezcan– una de las miles de candidaturas que repartirán los partidos.

Falta saber si las dirigencias partidistas cumplirán con lo prometido para someter a sus abanderados a los filtros de confianza, que los calificará como libres de la sospecha de estar ligados con “los malosos”, como decía el expresidente Zedillo.

Los Chuchos no la tendrán fácil en 2015 y una prueba de fuego será que logren conservar el 18 por ciento de votos que obtuvieron apenas en 2012. Se ve harto difícil.

Pero el que no hace ruido es Andrés Manuel López Obrador, quien seguramente está preparándose para llegar a San Lázaro como diputado, plurinominal por supuesto, y como jefe de la bancada de Morena.

Los que sí pecarán de inocentes palomitas son los que creen que se ganarán una candidatura en la “tómbola del Peje”. Al rato van a estar reclamando. Los registros para las candidaturas tienen como fecha límite el 7 de enero. Lo que no se vale es que dejen apartado el lugar para regresar si pierden.

Política real

El costo de la democracia sigue siendo muy alto. Integralia estima que en 2015 los candidatos a diputados gastarán más de tres mil 500 millones de pesos en las campañas. Lo que hace falta es que se ganen la confianza de los ciudadanos. Como dicen los clásicos de la economía, el bien más caro es el que no existe.