Opinión

Los riesgos empresariales

 
1
 

 

Planeación. (CONTAGIO EMPRESARIAL)

Por Julia Ontiveros Ancona, soca del Grupo IMEF Yucatán.

Normalmente en el ámbito empresarial, los directores se enfocan en acciones que buscan disminuir los costos, incrementar las utilidades, encontrar ventajas competitivas y buscar oportunidades de expansión.

Sin embargo, aunque dichas labores son relevantes e indispensables para la correcta operación de las compañías, en la mayoría de los casos se pierde de vista un factor que en la actualidad juega un rol importante: el Riesgo.

Por tal razón, en el IMEF consideramos oportuno recordar que toda empresa, sin importar el tipo de negocio que desarrolle, se enfrenta a múltiples tipos de riesgos de índole estratégica, para la organización en su conjunto o de tipo operacional; los cuales están presentes desde que se decide invertir en un negocio y continúan durante la vida del mismo.

Actualmente, el grado de incertidumbre que rodea a las compañías, promueve la necesidad de preocuparse por el conocimiento de los riesgos, dado que representan amenazas externas e internas que no precisamente son causadas por una inadecuada estructura organizacional sino que son inherentes a cualquier tipo de organización.

De esa manera, los riesgos requieren ser tratados de manera especial y siempre se debe designar a un equipo responsable de vigilarlos y afrontarlos. Normalmente, la persona o personas encargadas de este tema tienen una triple tarea. La primera de ellas se basa en el conocimiento del riesgo; la segunda reside en el estudio de su mitigación y en último lugar, la gestión y solución de la amenaza.

Usualmente los riesgos externos se vinculan con el entorno global que rodea a las empresas y en su mayoría son difíciles de controlar, por ejemplo: variaciones en las tasas de interés y desconfianza en el mercado, los cuales provocan un riesgo crediticio. Al mismo tiempo, cambios en regulaciones y leyes, puede causar nerviosismo en más de un director, ya que la falta de cumplimiento de este tipo de obligaciones representa un riesgo para la organización. En la misma línea, los lanzamientos de nuevos productos, la aceptación social de modificaciones de precio y calidad en productos o servicios ya existentes y los requisitos para proteger el medio ambiente, son el origen de riesgos competitivos que en ciertos sectores no dejan de ser un factor de riesgo permanente.

Por otro lado, los riesgos internos o propios de la organización surgen debido a una deficiente gestión administrativa, falta de planeación de los procesos o mal clima laboral, entre otros. Algunos de estos riesgos pueden relacionarse con la liquidez, misma que podría estar en peligro cuando la empresa tiene exceso de financiamientos, activos con poca productividad, inventarios exagerados en bodega, o inversiones que no han dado los resultados esperados.

Así mismo, otro aspecto que para el IMEF representa un riesgo empresarial es el Capital Humano, por ello las organizaciones deben contar con estrictos procesos de contratación, capacitación, promoción y comunicación con el fin de evitar posibles fraudes que alteren la estabilidad de la compañía. De la misma manera, la alta rotación de personal termina desgastando la solidez de cualquier empresa y la lucha por tener los mejores talentos se ha convertido en un reto para determinados sectores.

También existen otro tipo de riesgos que se relacionan con los sistemas y la tecnología. En la actualidad, las empresas utilizan programas que controlan la operación; sin embargo, aunque este tipo de herramientas tecnológicas tienen múltiples ventajas, si no se establecen los candados para contralar y disponer de la información, la empresa podría estar en un foco rojo.

En algunos negocios, son comunes los riesgos derivados de la existencia de manuales de operación obsoletos, incompletos o demasiados engorrosos, con los cuales es complicado operar y administrar un negocio. En adición, cuando una empresa no cuenta con un equipo de auditoría constructivo, firme, transparente y razonable, existe una mayor probabilidad de enfrentar riesgos de operación o financieros.

Definitivamente existen diversas clases de riesgos los cuales pueden nacer desde el ámbito externo de las compañías o desde su interior; es tarea de los directivos lograr que las empresas estén listas para que, en su momento exista la capacidad de enfrentar los riesgos y resolverlos de la mejor manera posible, buscando que las organizaciones no tengan efectos negativos por dichas amenazas. Así, los encargados de tomar decisiones deben tener una mayor profundización en dónde y cómo se originan los riesgos, de un análisis del panorama que puede acontecer, de la severidad de sus consecuencias, de la influencia menor o mayor de cada uno de los factores que componen el riesgo y del control que puede efectuarse sobre los mismos.

También te puede interesar:

“Lo único constante es el cambio”… y con nuestros valores regiomontanos, no hay qué temer


Pre-criterios 2017: base para un mejor panorama económico

En busca de la productividad perdida