Opinión

Los ricos del mundo a menos 25°C

 
1
 

 

Davos. (Reuters)

DAVOS. – No sé qué les dio más frío a los ricos del mundo que llegaron a este resort alpino desde ayer, si la gélida temperatura que les ha recibido este año –con mínimas de menos 25°C–, o las apabullantes cifras dadas a conocer por la organización Oxfam, que denunció ayer, en la víspera del inicio de la Reunión Anual del Foro Económico Mundial (WEF), que el 1.0 por ciento de la población mundial ya tiene tanta riqueza como el 99 restante. El reporte dio la vuelta al planeta en horas, al alertar que los 62 individuos más ricos del planeta acumulan el dinero equivalente al de la mitad de la población más pobre, es decir, tres mil 600 millones de personas.

Parece descomunal la tarea del WEF: sentar a los ricos a encontrar alivio a los problemas de la humanidad. Muchos de los asistentes aquí aprovechan únicamente la concentración de colegas para negociar acuerdos clave, o para detonar la apertura de negocios en nuevas geografías. Eso no tiene nada de malo, pero el Foro inunda de sesiones de alto calibre la reunión, incluidas muchas que propician la reflexión.

Ejemplo de ello serán mañana dos sesiones magnas sobre migración, una con Christine Lagarde, del FMI; y otra con el presidente de Alemania, Joachim Gauck. Este sin duda es el Davos de la migración.

Porque la migración como problemática global no tiene otro camino sino acentuarse en los años por venir, y la tasa de aceleración puede sorprendernos; sobre todo si se toma como base lo que el Foro atinadamente sugiere como la “Cuarta Revolución Industrial”, que consiste en la convergencia de desarrollos previamente desconectados como “la inteligencia artificial y las máquinas inteligentes; la robótica, la nanotecnología; la impresión en 3-D; la genética y la biotecnología”. El WEF apunta que esta convergencia cimbrará los modelos de negocios vigentes “y los mercados laborales durante los siguientes cinco años”.

Eso, en el fondo, originará flujos migratorios aún más acentuados.

Los mexicanos que acuden a Davos no tienen la solución a los problemas de la humanidad; pero vaya que pueden contribuir con su posición macroeconómica. ¿Qué ventajas tiene México? Muchísimas: crecimiento vigoroso que puede llegar a 2.5 por ciento; actividad petrolera rentable (incluso con barriles a menos de 20 dólares); paridad cambiaria flexible; mecanismos de ajuste monetario sumamente aceitados; credibilidad en los mercados financieros internacionales; mercado laboral de ajuste veloz.

Durante esta edición del WEF la paradoja de innovación vs. creación de empleos sacará chispas. Pero el ejemplo de México será en esta ocasión muy notorio porque, a pesar de todo, estamos creciendo. De cacarear esto tendrá que encargarse el presidente Peña y sus acompañantes.

Twitter: @SOYCarlosMota

Correo: motacarlos100@gmail.com

También te puede interesar:
Peña relanzará relación con Argentina en Davos
A favor de las fotomultas
Eliminar la banda FM