Opinión

Los retos de México
en materia económica para el 2016

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DF

Ha iniciado el año 2016, el cual de entrada se aprecia complicado en materia económica para nuestro país por el deterioro de diversas variables macroeconómicas en un contexto de volatilidad política y financiera a nivel global. A continuación se enumeran algunos de los indicadores en los que México habrá de mostrar una mejoría si queremos que el Producto Interno Bruto (PIB) crezca a una tasa superior al 2.5% durante este año.

Mejorar el saldo de la balanza comercial. Durante los primeros once meses de 2015 nuestro país registró un déficit en su balanza comercial de -13.533 miles de millones de dólares (mmdd), el cual es el más alto para un periodo similar desde el 2008 cuando éste sumo -15.191 mmdd en igual número de meses, además de que se compara desfavorablemente con el déficit de -3.131 mmdd observado en los primeros once meses de 2014.

Sin duda la principal razón del deterioro en el saldo de la balanza comercial es la caída en el precio del petróleo, así como la disminución en el volumen de producción de hidrocarburos, lo cual ha causado una disminución de las exportaciones de 44.6% en los primeros once meses de 2015 respecto a un año antes. Sin embargo, un aspecto por demás preocupante es que las exportaciones manufactureras de nuestro país crecieron en los primeros once meses de 2015 apenas 1.5%, derivado de un incremento de 4.8% en las exportaciones automotrices y una disminución de 0.2% en las no automotrices. Esto significa que si no fuera por el sector automotriz la planta manufacturera nacional estaría en aprietos, ya que el volumen de comercio internacional creció en 2015 en un 2.0 por ciento según diversos analistas. Esto implica que los productos mexicanos perdieron participación de mercado a nivel mundial en el año que recién concluyó.

Mejorar la relación comercial con China. Aunado al punto anterior, está el tema de mejorar la balanza comercial con el gigante asiático, la cual presenta un saldo deficitario para nuestro país de -54.461 mmdd en los primeros 10 meses de 2015. Esta cifra representa un 10.1% más déficit que el observado en los mismos meses de 2014, lo que implica que de continuar esta tendencia habríamos cerrado el 2015 con un déficit acumulado con China de más de 66.3 mmdd. Esto significa un déficit comercial diario con China de 181.6 millones de dólares.

Como lo hemos manifestado en anteriores entregas, el déficit comercial con China es un fenómeno crónico que limita severamente las posibilidades de crecimiento de nuestro país, ya que China continua conduciéndose como una economía depredadora que no es de mercado (los gobiernos provinciales continúan dando subsidios a la exportación de hasta 8% del valor exportado, los precios de la energía están subsidiados, cuando una empresa incumple sus obligaciones financieras con algún banco generalmente el gobierno la rescata con el fin de preservar los puestos de trabajo, entre otros). Y pues es contra este tipo de competencia desleal contra lo que las empresas mexicanas deben competir todos los días.

Endurecimiento de la política monetaria. Hemos visto que el Banco de México ha comenzado a endurecer su política monetaria a pesar de que tenemos la tasa de inflación más baja desde que se tiene registro, siendo esta de apenas 2.0% anualizada a la primera quincena de diciembre de 2015. Ya observamos la primera decisión de policía monetaria de la Junta de Gobierno del Banxico que llevó la tasa de interés objetivo de 3.0 a 3.25%, sin embargo, los analistas estiman que a lo largo de 2016 dicha tasa se incrementará al menos dos veces más hasta alcanzar 3.75%, aunque los más pesimistas consideran que ésta podría aumentar hasta un punto porcentual durante este año.

El endurecimiento de la política monetaria, en un contexto de baja inflación, debilitará el ritmo de crecimiento económico del país, ya que indudablemente volverá más caro el crédito para empresas y consumidores. Esto es una realidad mencionada por los libros de economía aunque las autoridades digan que el alza en las tasas de interés no afectará el ritmo de actividad. Y es que cuando las familias tengan que destinar más recursos para pagar los intereses de sus créditos habrá menos dinero disponible para comprar bienes y servicios. Algo similar ocurre con la inversión empresarial, si sube la tasa de interés se requiere un mayor rendimiento sobre el capital invertido, y con una economía que apenas crece a una tasa de 2.5% anual, un alza en los intereses de un punto porcentual puede ser sustantivo para cancelar algunos proyectos de inversión.

Crecimiento imparable de la deuda pública. Aunado con el punto anterior, las mayores tasas de interés junto con un crecimiento exponencial del monto de la deuda del sector público, le ocasionarán a este sector un mucho mayor costo financiero en 2016 respecto al 2015. Si asumimos que la tasa de los Cetes en todos sus plazos aumente un punto porcentual en 2016, y considerando que el saldo de los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) ascendieron a 8.2968 billones de pesos a finales de octubre de 2015, eso significa que de entrada el costo financiero del sector público crecerá en 2016 en 82.968 miles de millones de pesos. Pero como la deuda pública crecerá este año en al menos un billón de pesos más, pues la presión para el sector público crecerá lo que obligará a seguir cancelando proyectos de infraestructura y retrasando el desarrollo del país.

Afortunadamente ya diversos líderes empresariales han comenzado a manifestar su preocupación por la deuda pública y el riesgo que ésta representa, aunque tales manifestaciones de preocupación llegan relativamente tarde.

Combate a la economía informal y a la subvaluación. Otro tema de fundamental importancia para México es el de seguir combatiendo el cáncer que representa la economía informal, la cual de acuerdo con el INEGI representó en el año 2014 el 23.7% del PIB y da empleo el 57.8% de la población ocupada total en el país. Si bien la economía informal representa una “válvula de escape” para varios sectores poblacionales que no pueden encontrar empleo formal y recurren al autoempleo, lo que representa el verdadero problema para el país son las empresas que se mueven en la economía informal y al evadir impuestos y los costos de la seguridad social, pueden vender sus productos a un menor precio desplazando así los productos de las empresas establecidas formalmente. Esto provoca que los formales acaben cerrando sus puertas o bien también comiencen a tener operaciones en el mercado informal.

Es por esto que el SAT debe establecer para el año 2016 una meta clara en el sentido de cuantos negocios y personas serán regularizadas este año de manera que el porcentaje de personas que están en la economía informal disminuya respecto a los valores de 2014.

Por su parte, como ya lo hemos señalado desde esta columna, es necesario redoblar los esfuerzos de combate a la subvaluación que se sigue dando en las aduanas del país en perjuicio de las empresas mexicanas que si pagan impuestos y seguridad social. Un producto subvaluado que entra al país seguramente desplazara a uno similar hecho en México con lo que se destruyen fuentes de trabajo en territorio nacional.

Apoyo a las mipymes y compras de gobierno. Dado el recorte presupuestal que la Cámara de Diputados dio a instituciones como Proméxico y el Instituto Nacional del Emprendedor, habrá menos recursos en 2016 para que las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) puedan crecer adquiriendo equipo, capacitación, apoyo para acceder a nuevos mercados, entre otros. Esto obliga a generar otros esquemas conjuntamente entre la iniciativa privada y el gobierno, para apoyar a las mipymes para que puedan ser más competitivas en un entorno cada vez más globalizado.

Respecto a las compras de gobierno, éstas se han convertido en un lastre para el crecimiento de las empresas, ya que tanto el gobierno federal, las paraestatales, empresas productivas del estado, gobiernos estatales y municipales, se estima que le deben a las empresas del país más de un billón de pesos. Esto genera una enorme falta de liquidez en las empresas, lo que les genera costos financieros, y a la larga acaban arrepintiéndose de haberle vendido al gobierno. Es por ello que urge disminuir la deuda del sector público con las empresas, además de generar nuevos programas tendientes a que las compras de gobierno beneficien a las mipymes.

En esta entrega he mencionado algunas de los aspectos que el gobierno federal debe mejorar para que el año 2016 sea mejor que el 2015. Desde luego que faltan muchos más por mencionar, por lo que en la siguiente entrega mencionaré algunos de los faltantes.

Director General GAEAP.

alejandro@gaeap.com

www.gaeap.com

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