Opinión

Los próximos quince años

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Festejos del PRI. (Cuartoscuro)

Decíamos ayer que hace sólo 15 años que tuvimos en México un presidente que no venía de la tradición del PRI y predecesores. El de hoy es priista, claro, pero llegó al poder en elecciones, como no lo había logrado ninguno de sus antecesores de la misma tradición.

En estos quince años muchas cosas han cambiado. Más si nos ponemos como referencia 1997, cuando realmente ocurre la transición en México. Prácticamente no existía internet, los celulares eran algo rarísimo, pocos hablaban de China, y casi nadie del cambio climático.

Todavía éramos campeones de la contaminación atmosférica en el DF, aunque no llegamos jamás a lo que Beijing o Shenzhen tienen hoy.

Para imaginar lo que ocurrirá en los próximos 15 años, hay algunas cosas que podemos afirmar con bastante certeza, y otras que son mucho más dudosas, pero igual vale la pena el ejercicio, porque creo que cuando uno piensa ordenadamente percibe cosas que no había imaginado.

De lo que más certeza podemos tener es de la población, porque se mueve con lentitud. La semana pasada le comentaba que para 2030 tendremos ocho mil 350 millones de seres humanos en el planeta, según el ajuste que proponía, u ocho mil 500 millones siguiendo la estimación central de la ONU. Son mil millones más que hoy, de los cuales 500 millones adicionales nacerán en Asia y 350 millones en África. Los menores de 15 años (que nacerán todos en este lapso) serán poco más de 23 por ciento del total, y los de 15 a 64 el 65 por ciento. De 65 en adelante, la tercera edad, llegará a 12 por ciento, con suerte incluyendo al autor de estas líneas.

Como ve, no son cambios abismales, pero sí tienen implicaciones interesantes. La migración a las ciudades continuará, y es posible que más de seis mil millones de seres humanos vivan en ellas en 15 años. Es decir: tendremos una población de mayor edad y más urbanizada. Y no habrá tantas personas como se llegó a pensar. Así que no hay, en estos 15 años que vienen, ni explosión demográfica ni tsunami de pensiones. Lo que sí habrá es un mercado muy diferente: menos niños, mas viejos. Eso no significa menos consumo, sino más, y diferente. Conforme la población tiene una mayor edad, consume más, y suele ser más pacífica, por cierto.

Pero muchos creen que la llegada de tantas personas a las ciudades puede ser inmanejable, y que sumada al calentamiento global, y a la escasez de agua, será una de las causas de grandes tragedias. Al menos en estos 15 años, es muy poco probable. Ya también le comentaba que hay una reducción en las emisiones de carbono a nivel global, aunque mucho más fuerte en las economías avanzadas. Tiene mucho que ver con el tránsito al gas (en lugar de carbón, algo que está pendiente en China e India, hoy los mayores emisores de carbono), pero también con el cambio tecnológico.

La creencia en que los cambios nos encaminan al precipicio no es nueva, muy por el contrario. Tenemos, los humanos, dificultades para enfrentar las transformaciones: nos dan miedo. Ese miedo fue aprovechado antes por sectas religiosas, y más recientemente por sectas laicas: milenaristas, ludditas, globalifóbicos. Hasta hoy, ha sido un miedo infundado. ¿Lo será también ahora?

El autor es profesor de la Escuela de Gobierno, Tec de Monterrey.

Twitter: @macariomx

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