Opinión

Los pecados de Maciel no son tabú: Heereman


 
 
 
 
De cara al futuro de la Legión de Cristo, luego del grave escándalo desatado por los crímenes de Marcial Maciel, ha correspondido ocupar el mando interino a un religioso alemán de 38 años, arquetípico de las elites que sostienen a la orden desde su fundación en 1941, Sylvester Heereman van Zuydtwyck, quien parece resumir en su persona las contradicciones que agitan al Capítulo General, o elección de la nueva cúpula dirigente.
 
Nacido en Baviera en el seno de una familia aristocrática de origen neerlandés, Heereman ha desarrollado una carrera meteórica en la legión: ordenado sacerdote en 2006, al año siguiente se le nombró director territorial en Alemania y, a partir de 2011, en Europa central y del norte; en 2011 asumió la vicaría general, designado por el cardenal Velasio de Paolis –a quien Benedicto XVI encargó hace tres años supervisar la reforma de los legionarios, en medio del oprobio por los abusos sexuales de Maciel y de otros clérigos–, para fungir finalmente, como interino, desde octubre de 2012, en reemplazo del mexicano Álvaro Corcuera, quien por razones de salud pidió un año sabático.

Es por ese carácter transitorio y por su juventud, que Heereman no vaciló en deslindarse de Maciel en una entrevista con National Catholic Register en diciembre, al señalar, ante las denuncias de que su entorno conoció y ocultó sus delitos, que cuando se incorporó a la legión “él ya tenía casi 74 años”, si bien “ése fue el error de una institución, porque una institución necesita controlar a sus líderes. Realmente no hubo un control institucional de sus actividades debido a la confianza ingenua de todos esos años”.
 
Deslinde
 
Con la frase anterior, Heereman recurrió primero al deslinde personal y luego se apegó a la línea que la orden ha defendido tras su exhibición, sin cambios ya que De Paolis asegura que ha cumplido su tarea. Recalcó que además de aceptar los pecados y errores de Maciel, “también diría que entre los legionarios y miembros de Regnum Christi (el movimiento apostólico que comparte su carisma) en todo el mundo, este no es un tabú. Todos están conscientes de los elementos esenciales”, expuso en referencia a las víctimas que fueron ignoradas.
 
Sin embargo, prevalece dentro del clero mismo el escepticismo sobre los cambios que puede haber impuesto De Paolis; se habla de que el papa Francisco podría simplemente dar una aprobación temporal a las nuevas constituciones de la orden, mientras toma una decisión definitiva. También el año pasado, Heereman declaró a Vida Nueva que pese a todo, “Macial continúa siendo alguien a quien debo mucho, a quien recuerdo con una mezcla de gratitud y de compasión”.