Opinión

Los oficios que paralizaron a la CNS

Ayer le comentamos en este espacio sobre el desorden administrativo que encontró Monte Alejandro Rubido García, el nuevo comisionado, en la Comisión Nacional de Seguridad.

Le platicamos que parte de este problema derivaba de la actitud prepotente de Adriana Flores Mijangos.

Sin embargo, Flores Mijangos se defiende argumentando que sigue las instrucciones de su jefe, el comisionado del Órgano Administrativo Desconcentrado de Protección y Readaptación Social de la CNS, José Luis Musi Nahmías.

El pasado 7 de marzo, Musi envió el oficio 10610/2014 por medio del que da instrucciones a coordinadores generales, directores generales, adjuntos y de área, para que “no se eroguen ni se realicen pagos por ningún concepto de ningún carácter hasta nuevo aviso’’.

La justificación fue que tendría que salir de la ciudad de México “y derivado de las cargas de trabajo que tendré el lunes 10 y el martes 11 del presente mes y año les suplico que NO se firmen libertades ni ingresos de internos que no cuenten con el visto bueno de Fernando Cos Gutiérrez’’, que es su secretario particular.

En otro oficio (12506/2014), fechado el 18 de marzo de este año, Musi instruyó nuevamente a sus coordinadores y directores para que a partir de esa fecha se abstuvieran “de realizar tareas, gestiones, compromisos, contratos, convenios, remodelaciones, adjudicaciones, traslados, operativos, etcétera´´.

Para las realizar las operaciones anteriores sus subalternos debían contar con “su autorización y visto bueno´´.

Los oficios anteriores han paralizado los pagos a proveedores generando una contingencia importante para la CNS.

Por ejemplo, se dejaron de pagar las facturas a las empresas que proveen alimentos a las prisiones federales, así como a las empresas concesionarias que operan las prisiones federales conocidas como Centros de Participación Social (CPS).

Tal es el caso de la empresa Makobil, que administra un penal federal, a la que se le dejó de pagar, hasta el 24 de marzo de este año, la cantidad de 119 millones de pesos; otro caso es el de la empresa SARRE Infraestructura y Servicios SA de CV, a la que se le adeudan 118.2 millones de pesos.

A la empresa La Cosmopolitana SA de CV, encargada de la alimentación diaria de los reos federales, se le adeudan más de 600 millones de pesos.

Monte Alejandro Rubido tiene en sus manos la solución para que la operación de estos centros no se convierta, por estos malos elementos, en una bomba de tiempo.