Opinión

Los números de la vivienda

 
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 [Pese a que Peña Nieto estimó que se vendería medio millón de casas, no se alcanzó el objetivo / Cuartoscuro]

Distintos son los ángulos que permiten dimensionar el estado actual del negocio residencial en los principales mercados del país. Desarrolladores e inversionistas son fundamentales en la evolución que se ha vivido en distintos corredores.

Sin embargo, es ineludible que en el financiamiento hipotecario se empiezan a dar cambios relevantes. Justo ayer Banco de México (Banxico) generó el primer Reporte de Indicadores Básicos de Créditos a la Vivienda en el que destaca una mayoría de créditos con una tasa de interés promedio de 9.6 por ciento para financiamientos con plazos de hasta 21 años para un monto promedio de 999 mil pesos.

Del universo considerado por el banco central, poco más de la mitad fueron créditos para adquirir inmuebles residenciales, una tercera parte a vivienda media y apenas 10 por ciento a vivienda de interés social. Además, durante el año pasado, el costo del crédito fluctuó de 8.6 y hasta 11.8 por ciento, con lo cual se demuestra que la guerra de tasas no concluyó.

Más allá de lo anterior, llama la atención la pérdida de posicionamiento que los institutos de vivienda, están teniendo en el otorgamiento de crédito frente a la oferta de productos crediticios de la banca comercial.

Ésta relación, que históricamente han liderado Infonavit y Fovissste, después de la crisis post devaluatoria de 1994 y hacia 2010 hoy se inclina hacia los bancos comerciales con todo y el fantasma de un aumento de tasas, mismas que hoy se ubican en 10.02 por ciento.

Lo anterior refleja el difícil camino por el que han tenido que transitar los organismos de vivienda, una menor participación del gobierno federal en el otorgamiento de subsidios y la jugada de la banca de seguir aprovechando los costos de fondeo para mantener e incluso incrementar cuotas de mercado.

¿Quién gana en este escenario? Como siempre, los que confían en la estabilidad de largo plazo para adquirir un crédito, la banca comercial que entre enero y febrero de 2016 coloco poco más de 20 mil millones de dólares en créditos y quienes apuestan por nuevos nichos de acreditados, muchos de los cuales ya no se encuentran en el mercado formal.

El reto para los organismos de vivienda es mayúsculo, dado que su fuerza ha venido disminuyendo de manera significativa en los últimos años, a pesar de los intentos por diversificar con productos hipotecarios.

NGKF robustece

Aunque con un paso distinto, la firma Newmark Grubb Knight Frank ha venido consolidando de manera importante su presencia en el mercado de servicios inmobiliarios.

Esta semana la corporación anunció el ascenso de Giovanni D´Agostino a la dirección de la Región Latinoamérica, luego de que en marzo de 2013 había ingresado al país a través de un acuerdo de sociedad con la firma Alles Group.

Lo que motivó al jugador global a entrar al mercado mexicano fue la necesitad de sus clientes de expandirse en América Latina, y ahora la posibilidad de expandir una plataforma unificada que integrará la operación de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Perú, Puerto Rico y desde luego México.

La escalada de D´Agostino es producto de la experiencia alcanzada en acompañar a empresas en su proceso de expansión, reubicación y adquisición de activos, entre otras necesidades inmobiliarias.

El anuncio sigue la lógica de otros competidores con presencia reciente local como Savills, DTZ/Cushman & Wakefield y Avison Young que se suman al camino andado por CBRE, JLL, Colliers International, CMI Grupo y Coldwell Banker Commercial.

Twitter:@claudiaolguinmx

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