Opinión

Los motivos de Slim

La gran pregunta es por qué Carlos Slim decidió hacerse chiquito en el terreno donde más se gana dinero, el de las telecomunicaciones, a fin de competir en el campo de la televisión, que es mucho menos rentable.

El año pasado América Móvil, de Carlos Slim, facturó en México 275 mil millones de pesos. Y Televisa, de Emilio Azcárraga, facturó 33 mil 236 millones de pesos.

La diferencia es abismal entre la rentabilidad de las telecomunicaciones y la televisión.

Tan grande es la diferencia entre uno y otro, que Carlos Slim es el segundo hombre más rico del mundo según Forbes, y en esa lista Emilio Azcárraga está el número 602.

Por eso la duda, la enorme duda, de qué es lo que motiva a Carlos Slim a deshacerse de buena parte de Telmex y de Telcel, para descender a competir en el terreno del número 602.

El hecho es que Slim se hace chiquito para combatir a su adversario local, Emilio Azcárraga, que en cuestiones de dinero juega en una división inferior.

¿O Slim ha renunciado a parte de sus ingresos, para adquirir más poder político, que es lo que da la televisión?

¿Le interesa desbancar a Azcárraga, o le interesa vencer a los que le quitaron el monopolio de las telecomunicaciones?

¿Renuncia a ser preponderante en telecomunicaciones, se hace pequeño, porque los servicios de convergencia son muy importantes para el futuro, o porque la fuerza política que da la televisión es básica en el presente?

La gran pregunta es, pues, si Slim va o no tras el poder político a manera de venganza por lo que le quitaron con la reforma.

Comentaba ayer por la mañana en una mesa de análisis con Beatriz Pagés y Raymundo Riva Palacio, en el programa de Óscar Mario Beteta en Radio Fórmula, que no podía soslayarse el impacto político de la decisión de Carlos Slim de apostar fuerte a la televisión.

Que no le ha de haber causado ninguna alegría a Carlos Slim poner a la venta parte de su infraestructura de Telmex y Telcel y deshacerse de 20 millones de usuarios que son fieles y puntuales pagadores.

Sea cual sea la respuesta a las motivaciones para esa decisión, lo que viene obviamente es fascinante. Mayor competencia en televisión y en telecomunicaciones, para beneficio de los usuarios y de las audiencias.

Estamos ante el primer fruto de una reforma que ha motivado, por la razón que sea, que un agente preponderante anuncie que se pliega a la nueva legalidad aún antes de que ésta sea promulgada de manera oficial.

Vienen tiempos de mayor competencia, con beneficio para los usuarios de los servicios de telecomunicaciones. Con internet abierto en 250 mil lugares públicos. Cero peso en costos de interconexión. Cero pesos adicionales en las llamadas de larga distancia.

Y viene más competencia en televisión, con Carlos Slim y su enorme capacidad de inversión, lo que redundará en mejores ofertas para las audiencias.

En lo político, habrá que esperar. Sólo recuerdo aquí la frase atribuida al chihuahuense Eloy Vallina Lagüera, cuando José López Portillo expropió la banca: “Me quitaron un banco. Yo les voy a quitar Chihuahua”. Y así fue.