Opinión

Los motivos de Peña Nieto

Peña Nieto no es un político de pleitos ni se sube al ring con quien no le interesa reñir. Es más cerebral que de impulsos. Un estratega. Por eso está donde está. Y por eso logró realizar los cambios que se han hecho en 20 meses de su administración.

En la entrevista que un grupo de periodistas sostuvimos con él en Palacio Nacional, cuando menos en dos ocasiones se le mencionó que era señalado por algunos como un traidor a la patria por haber impulsado la reforma energética.

No recogió el guante, pero respondió la pregunta. Lo hizo con un cuestionamiento a quienes lo entrevistábamos. A ver –dijo, palabras más, palabras menos– díganme si con la industria petrolera como está, ¿se ven reflejados sus efectos en los bolsillos de los mexicanos?

Nuestra producción diaria, dijo, llegó a ser de tres millones 400 mil barriles diarios. Hoy es de 2.5 millones de barriles “y yo tendría dudas si al cierre de este año llegaremos a alcanzar ese nivel de producción”.

Lo mismo es aplicable para el caso de las telecomunicaciones: tal y como estamos, ¿cuáles son los beneficios para la población? Al contrario, tenemos telefonía y comunicaciones más caras que en casi todo del resto del mundo.

Y en educación, igual. ¿Tenemos muy buenos resultados en la actualidad, con la calidad de la enseñanza y el desempeño escolar que hay?

Por ahí tejió la defensa de su iniciativa reformadora. Lo que hay no es suficiente o está mal, por eso hay que cambiar.

Esa es la razón por la cual pienso que oponerse a las reformas, por lo menos a las más importantes que son las de educación, telecomunicaciones y energética, es más una actitud visceral que racional.

Desde luego que todas las reformas pudieron haber tenido medidas adicionales de acuerdo con la perspectiva de cada quien: mayores derechos para las audiencias en el caso de la de telecomunicaciones, o mecanismos más rigurosos para evaluar el desempeño de los maestros.

Sin embargo, lo logrado es histórico y sólo se puede estar en contra y llegar al grado de llamar “antipatriota” al presidente desde la perspectiva del rencor personal.

Hasta gobernadores y dirigentes de izquierda que votaron en contra de la reforma energética, comentan en privado que tuvieron que asumir ese papel para no ser objeto de linchamiento en sus respectivos partidos.

Entonces la ira que se ha promovido contra Peña Nieto y los legisladores que votaron en favor de las reformas y las enriquecieron en comisiones, se explica desde la animadversión personal y la afectación de intereses.

Cuando la grabación había terminado y nos quitábamos los micrófonos, le dije al presidente que se me había quedado una pregunta en el tintero: si no le preocupaba la revancha de los intereses que afectó con sus reformas, cuando ya fuera expresidente.

Qué bueno que no se la alcancé a hacer al aire, pues no le dio ninguna importancia.

Estelas

Ahora resulta que también está mal que se repartan uniformes escolares y útiles a estudiantes de bajos recursos. Al gobernador de Chiapas, Manuel Velasco Coello, le disparan porque va a repartir dos millones 628 mil uniformes gratuitos en esa entidad, además de utensilios escolares para los que acaban de entrar a clases. Qué bueno que lo hace. Que el dinero lo vean y le sirva a quienes lo necesitan.

Twitter: @PabloHiriart