Opinión

Los miedos de Musi

Ya le habíamos comentado aquí de los líos por las irregularidades en la contratación de personal en el Órgano Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social, de la Comisión Nacional de Seguridad.

Pues cómo traerá de intranquila su conciencia José Luis Musi Nahimas, el titular de esa dependencia que el pasado 15 de abril giró -para su aplicación inmediata- el oficio OADPRS/17613/2014 donde instruye que nadie podrá salir de los inmuebles con documentación oficial, cajas, archivos, papelería, etcétera ¡sin antes enviarle una nota informativa!

Será que ya no confía en los funcionarios que él designo y que ahora, con el cambio de Comisionado Nacional de Seguridad están renunciando, o acaso, ¿algo oculta?

Lo que de plano ya no puede ocultarse es el desaseo institucional y la falta de coordinación entre las áreas que priva desde la llegada de Musi Nahimas. Lo que se ha traducido en el desánimo del personal y las renuncias de funcionarios de alto nivel en los Centros Federales, causadas por el poco o nulo interés de Musi en los problemas de las prisiones, el deterioro de instalaciones y de la imagen del sistema en el ámbito nacional e internacional.

Además, por si fuera poco, hay una inadecuada estrategia de ubicación de internos que genera una peligrosa sobrepoblación en algunas prisiones y los poco conocidos errores y omisiones en materia de traslado de internos.

Va siendo momento que tanto el secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong, como el Comisionado Nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido, tomen cartas en el asunto, antes de que sucesos como la fuga del CEFERESO 9 parezcan un juego de niños.

Armados hasta los dientes

Parece historia de terror y lo es. Hasta ayer, el equipo del comisionado Alfredo Castillo reportó el registro de 3 mil 906 armas en manos de los grupos de autodefensa en Michoacán, que van desde rifles calibre 22 hasta las conocidas como cuernos de chivo. Un ejército en forma.