Opinión

¡Los mercados financieros ya votaron!

 
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Hillary Clinton con Barack Obama en Filadelfia. (Tomada de @HillaryClinton)

Por fin terminaron las campañas electorales para elegir presidente de los Estados Unidos. Las mismas impactaron no sólo a ese país, sino también a la mayoría de los mercados globales y a diferentes naciones en particular, dependiendo de las propuestas específicas de los principales contendientes y de la probabilidad de que ganen.

En esta ocasión la contienda ha estado muy polarizada debido a que las propuestas de los dos principales candidatos son muy diferentes e incluso opuestas. Además, las campañas han sido muy agresivas y enfatizando lo negativo del otro candidato, más que haciendo propuestas positivas. Mientras que por un lado Clinton parece ser la continuidad del estilo del actual gobierno y de las propuestas de los pasados ocho años, el otro candidato se presenta como lo contrario y, en general, opuesto al estilo de gobierno que se practica en Washington.

Por un lado los mercados conocen al actual gobierno, por lo que no tendrían sorpresas con el triunfo de Clinton. Por otro, Trump propone un cambio importante a lo realizado en el pasado reciente, como serían mayores aranceles a las importaciones, así como una campaña para sacar del país a los inmigrantes no legalizados, lo que elevaría los costos a las empresas y los precios a los consumidores; mayores gastos militares aumentando así el gasto público.

Además, propone una reducción importante a la tasa de impuesto sobre la renta a las personas de mayores ingresos, lo que conjuntamente con los puntos anteriores incrementaría el déficit fiscal y la deuda pública, agravando el desequilibrio que tiene ese gobierno, todo lo cual preocupa a los distintos mercados.

Trump ha basado parte de su campaña en ataques a distintos grupos sociales, medios y personas que considera no convenientes, con lo cual ha ganado cierto apoyo entre algunos sectores pero también preocupa a otros. Especialmente relevante ha sido su molestia en contra del TLC, de México y de los mexicanos que viven en los Estados Unidos, lo cual podría desembocar en presiones a este grupo de la población forzando su retorno a México, creando así presiones sociales, de salud, económicas y de diverso tipo en nuestro país.

En conclusión, los mercados financieros han concluido que el triunfo de Clinton proporcionaría mejores perspectivas para la economía global en general y para la mexicana en particular. Es por lo mismo que la cotización del peso frente al dólar se ha vuelto un indicador aproximado de las posibilidades de que gane las elecciones (o que Trump pierda).

Por esta razón se incrementa el valor del peso con noticias que apoyan a la candidata demócrata, mientras ocurre lo contrario con noticias negativas. Lo mismo ocurre, aunque con distinta fuerza, en otros mercados tanto europeos como asiáticos.

Como ejemplo está el reciente anuncio del director del FBI de que ya examinaron los correos electrónicos que borró Clinton de su computadora y concluyeron que no contenían información que cambiaran las conclusiones de la investigación anterior. Esto se reflejó en un incremento importante en la mayoría de los mercados bursátiles del mundo, así como una fuerte apreciación del tipo de cambio. De esta manera los mercados están 'descontando' o anticipando el triunfo de la candidata demócrata.

Lo más probable es que Clinton gane las elecciones, pero con una diferencia estrecha. Esto se traducirá en un incremento adicional en los mercados financieros en el corto plazo, pero es posible que el candidato perdedor impugne el proceso en tribunales, lo que volvería a presionar a los mercados durante algún tiempo más. Este proceso nos confirma que la imagen de nuestro país está muy deteriorada en el principal mercado de nuestras exportaciones y que tenemos que cambiarla para evitar mayores problemas futuros.

Correo: 
benito.solis@solidea.com.mx

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