Opinión

Los lujos que se da Mancera

1
    

     

La semana pasada Miguel Ángel Mancera cesó al secretario de Obras y Servicios acusado de probable conflicto de intereses. (Cuartoscuro)

Hay lujos que una ciudad no se puede dar. Cosas que atentan en contra de la comunidad. O que por lo menos envían un muy equivocado mensaje en ese sentido. Este domingo, el diario Reforma daba cuenta de una de esas cosas. Es un asunto en torno a los bomberos capitalinos, sobre algo que parece que ya se ha vuelto crónico al hablar de los llamados tragafuego del Distrito Federal: la falta de equipamiento adecuado para su labor, y el desdén de las autoridades para dotarlos de ese mínimo necesario.

La información del reportero Daniel Pérez parece propia de algo que pudo haber pasado en, digamos, San Purundango El Alto. Pero no. Fue en el Distrito Federal.

Ocurre que en agosto los bomberos de la capital de México querían hacerse de seis motocicletas, pues la vida útil de las que tenían ya había concluido. A principios de este mes, el Gobierno del Distrito Federal dotó a esa corporación de trece motocicletas. ¿Genial, no? Recibieron más del doble de las que pretendían. Pues no.

Para empezar, requerían vehículos de mil 200 centímetros cúbicos. En cambio, les dieron tres de mil centímetros cúbicos. Y esas tres son las nuevas, porque las otras diez, sí, diez, son usadas, y ni siquiera están en óptimas condiciones.

El diario ilustró la nota con fotos de las motos de segunda mano que les dieron a los bomberos, dos de ellas todavía tienen el cajón donde repartían comida a domicilio para Kentucky Fried Chicken. El pie de foto agrega que algunas de esas motocicletas estuvieron meses o años abandonadas en un corralón.

“No es lo que merece la ciudad de México”, le dijo Ismael Figueroa Flores, secretario general del Sindicato de Bomberos del DF, al reportero Daniel Pérez. “No es lo ideal”, agregó.

A esas motos, según dice la nota, se les acondiciona equipo para combatir incendios. Pero incluso si sólo fuera para que un bombero llegue más rápido a algún lugar siniestrado (tenemos el caso reciente del hospital de Cuajimalpa, que era de difícil acceso), serían una muy buena inversión para la ciudad. Claro, lo serían si las motos fueran confiables, no si dependemos de que El Tuercas sea capaz de rescatarlas y dejarlas más o menos funcionales; sin embargo, nunca serán tan confiables como las nuevas.

Miguel Ángel Mancera les regaló un problema a los bomberos. Estos piden apoyo a la administración y el jefe de Gobierno les responde con una limosna, con un regalo que acarreará dolores de cabeza para los bomberos, para la sociedad y eventualmente también para el propio Mancera.

La ciudad de México, cabe recordar, tiene para este año un presupuesto de más de 169 mil millones de pesos, monto casi 8.0 por ciento más alto que el otorgado un año antes. Con todo ese dinero, que es literalmente una montaña de plata, al gobierno de la capital no le alcanzó para reponerle las seis motocicletas que los bomberos ya se habían acabado.

En enero las autoridades capitalinas entregaron equipo nuevo a los bomberos. Si ya los iban a dotar de materiales y recursos, por qué no hicieron las cosas bien, ¿cuánto más pudo haber representado en gasto dar a los bomberos las motocicletas demandadas?

Hay lujos que no se puede dar una capital, menos la nuestra, que ha vivido terremotos e incendios. Mancera queda a deber sobre lo que prometió al asumir el cargo, cuando dijo que pondría “todo” su esfuerzo “para que la gente viva y conviva de manera segura”. Su esfuerzo no alcanzó más que para motos de segunda.

Twitter: @SalCamarena

También te puede interesar:
Malas nuevas: el gobierno se lanza contra la ONU
Pido un aplauso para los del Cumbres
Para EPN es la hora de cumplir; ¿podrá?