Opinión

Los 'llaneros solititos'
del emprendimiento

 
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Universo Pyme.

Estudiantes politécnicos obtienen ladrillo de pet reciclado que puede resultar hasta 50 por ciento más barato que el convencional con mayor capacidad de carga y con muchísimas ventajas más como su cualidad aislante de ruido y con capacidad de conservar mejor los micro climas.

Lo hicieron ahora sí que como el Llanero Solitario, sin el apoyo de ninguna incubadora (ni siquiera la del IPN o la política pública hacia emprendimiento), lo que no quiere decir que no lo requieran o que hayan renunciado a ello.

Son estudiantes del Instituto Politécnico Nacional que motivados por requerimientos de una materia trataron de encontrar una solución a un problema de contaminación del ambiente.

Primero pretendieron elaborar tenedores, cuchillos o cucharas del pet, luego de observar y medir la cantidad de botellas del plástico que acababan en los cestos de basura de la escuela.

Conscientes de que en México sólo se recicla 15 por ciento del pet que se consume y que 70 por ciento de lo que se recopila se vende a China para su transformación en otros productos que posteriormente nos exportan, estos muchachos procuraron hacer algo con ese pet antes de que pudiera ir a China para fabricación de suéteres, pantalones, camisas, playeras o suelas de tenis de marca.

Y dieron con la necesidad de elaborar un tabique que pudiera ser usado en la 'industria' casera de la construcción. Un producto que resultara más barato, sensiblemente más económico y con atributos que no tuviera el ladrillo convencional que, por cierto, además de caro tiene en su manufactura 'artesanal' un componente de contaminación del ambiente muy importante.

Trabajaron poco más de cuatro meses cinco de los muchachos (Ariissac Jesús Cortés González, Juan Pablo Barcena Maldonado, Kin Claudia García-Figueroa Loo, Mario Alberto López Salazar y Jorge Alberto Rojas García).

El producto, ya en proceso de registro de marca, es Tabipet y cuenta con una dimensión de cuatro pulgadas de largo, dos (pulgadas) de alto y dos de ancho. Pesa 500 gramos contra dos kilos o dos kilos y medio de las piezas convencionaes, según nos informaron.

Su producción pudiera costar, en determinadas características productivas, hasta menos de cinco pesos la unidad contra un costo que va de los diez hasta los 18 pesos en el caso de los ladrillos que todos conocemos y que son los que regularmente se usan.

Su promedio de carga ya ha sido estimado matemáticamente y se han hecho pruebas físicas en prototipos a escala. Para la carga de la construcción se exige un valor de 20 megapascales y su producto ofrece uno de 55.

Una probeta ya ha sido sometida a una carga de una tonelada de peso sin que tenga problema alguno.

Ahora están en las complicaciones de la adaptación de la máquina necesaria para la inyección de las piezas. Una máquina de 'segunda mano' puede tener un costo de 100 mil pesos aproximadamente. Andan en la búsqueda de una porque nueva tendrían que invertir hasta diez veces más.

Aspiran a un préstamo y por el momento no creen necesario o prudente participar de su desarrollo a un posible socio capitalista.

Estos llaneros solititos merecerían que la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción revisara al menos la posibilidad de desarrollo de estos muchachos, que el Conacyt les diera una ayudadita técnica, que algún capital semilla les acercara algunos centavos para que puedan comprar una máquina 'de segunda'.

Nosotros los vamos a vincular con un desarrollador inmobiliario con el que tuvimos contacto recién y que seguramente querrá ayudarlos de alguna manera para que este avance no quede parado por la ausencia de una palanca que les premie su esfuerzo innovador.

El talento puede avanzar sin política pública pero cuando hay no existe razón para escatimarla.

Para comunicarse con estos muchachos del Tabipet al correo contactotabipet@gmail.com o al tel. 5555 41 8393.

Twitter: @ETORREBLANCAJ

Correo: direccion@universopyme.com.mx

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