Opinión

Los impuestos que ya vienen

09 agosto 2013 5:23

 
 
En menos de un mes conoceremos el detalle de una reforma hacendaria que va a cambiar el panorama fiscal en 2014. 
 
 
Entre el sector empresarial existe el temor de una agresiva alza del Impuesto sobre la Renta y de otras tasas.
 
¿Realmente será así? Es probable. La idea que prevalece entre quienes están preparando esta iniciativa es que ésta será la oportunidad para cambiar las reglas tributarias y generar una recaudación adicional del orden de, al menos, 400,000 millones de pesos anuales.
 
 
Parece mucho, pero en realidad es sólo el 2.4% del PIB. Aunque significaría un incremento de 30% respecto a los ingresos tributarios de 2012. De ese tamaño sería el impacto.
 
 
Para llegar a esta cifra, se va a necesitar, efectivamente, una revisión completa del sistema, incluyendo los dos principales impuestos: el ISR y el IVA. En el caso del ISR hay dos líneas que se exploran. La primera es una reducción de los regímenes de excepción. Anote en esta lista al menos la consolidación fiscal, el campo y el autotransporte. La otra es un incremento de las tasas máximas para personas físicas y de la tasa del ISR empresarial.
 
 
Aunque se filtró la información de que subiría hasta un nivel de 37%, es más factible que se visualicen ajustes de 2 ó 3 puntos.
 
 
En el caso del IVA, dé por un hecho que la propuesta considerará la eliminación de la tasa cero generalizada para alimentos y medicinas. Un escenario que se considera es la aplicación de una tasa reducida -algo así como 4 a 6% - para una canasta básica o incluso la permanencia de tasa cero para una canasta superbásica.
 
 
En otros sectores también se valoran cambios, como la eliminación de todo trato especial para las empresas con régimen Imex (las antiguas maquiladoras), así como aumentos en algunos IEPS, desde refrescos hasta bebidas alcohólicas. Una pregunta que surge frecuentemente cuando se habla de esta reforma es el caso de los informales.
 
 
Ya le he comentado que para Hacienda y el SAT, hay muchos menos informales que para el INEGI. Hay un padrón de personas físicas de 37.9 millones de personas que representa el 79.5% de la población ocupada, con una tasa de informalidad de 20.5%.
 
 
La apuesta en el caso de los informales vendrá del lado del IVA  así como de los incentivos para formalizar.
 
 
No he obtenido ningún indicio de que vaya a haber algún programa coactivo de gran aliento. Sin embargo, no descarte que se incluya algo en esa dirección para evitar la crítica de que nada se hace contra la informalidad.
 
 
Un capítulo más de la reforma hacendaria, que se está evaluando, es un nuevo sistema de fijación de precios a las gasolinas automotrices que implicaría la eliminación del subsidio.
 
 
Una posibilidad es que se utilice un sistema parecido al de la fijación de tarifas eléctricas industriales. En ese caso, se emplearía una fórmula para determinar el precio sobre la base de un promedio de cierto número de meses de la gasolina de referencia (la de la costa del Golfo en EU) ajustada por un costo de transporte y convertida a pesos también en función de un tipo de cambio promedio.
 
 
Finalmente, cualquier reforma hacendaria estaría trunca sin considerar el tema de impuestos locales.
 
 
Podrían plantearse algunas reformas a la Ley de Coordinación Fiscal para darle facultades tributarias a las entidades y municipios, a efecto de que compensen los menores ingresos derivados del cambio del régimen fiscal de Pemex que les va a privar de entradas que hoy tienen.
 
 
En poco menos de un mes, se definirá cuáles de los ajustes que hoy se evalúan son los que finalmente van a proponerse al Congreso. Por lo pronto, anote en su agenda el 8 de septiembre como la fecha en la que tendremos las respuestas.
 
 
 
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