Opinión

Los guetos educativos

 
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Escuela. (Real Politik)

Por Fernando Ruiz Ruiz.

El reto histórico de dotar educación pública y gratuita a todos los mexicanos fue alcanzado construyendo modelos de atención educativa diferenciada. Tanto los sistemas estatales como el federal concentraron paulatinamente, en las regiones urbanas, prioritarias y claves para el desarrollo nacional, las inversiones educativas y las oportunidades. Para el resto del país se constituyeron “tipos de servicio” alternos o paralelos (también conocidos en momentos como “modalidades”), supuestamente transitorios, pero al final, permanentes, así como dispositivos especializados y mecanismos ad hoc. Es hora de repensar la forma de eliminar estos subsistemas paralelos dentro del sistema educativo nacional.

La recuperación demográfica posrevolucionaria y el avance de la reforma agraria hicieron necesario que la expansión educativa, iniciada a partir de la segunda década del siglo pasado, se extendiera paulatinamente a un número cada vez mayor de localidades rurales. Su costo financiero y las dificultades geográficas e institucionales originó que la mayor parte de ellas carecieran de los seis grados de primaria o que los docentes atendieran múltiples grados, entre otras limitaciones. En los sesentas, la necesidad de aumentar la oferta de educación secundaria impulsó la creación de las escuelas telesecundarias que, con su bajo costo, facilitó su crecimiento pero justificó con el paso del tiempo la irresponsabilidad gubernamental.

Asimismo, como consecuencia de las demandas del naciente movimiento indigenista a fines de los años setentas, fue creado el subsistema de educación indígena que cristalizó las peculiaridades con las que se atendieron las poblaciones hablantes de lenguas originarias desde los años cuarenta. De forma similar, a pesar de la creación de los servicios de educación especial en los años setentas, los Centros de Atención Múltiple (CAM) sirvieron de justificación para eludir la atención de los niños con capacidades diferentes desde las escuelas regulares. También en los años setentas fue creado el Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE) con objeto de acercar a las localidades rurales más pequeñas modelos de atención educativa más pertinentes.

Ninguno de estos tipos de servicio o mecanismos mencionados, garantiza el derecho a aprender de tod@s las niñas, niños y jóvenes que pretenden atender; al contrario, y tal vez paradójicamente, encubren su violación real y continuada. Esto no quiere decir que, tanto los distintos tipos de servicio educativos como los mecanismos ad hoc, no han producido prácticas valiosas que no deben desecharse. Estar en el olvido del sistema “regular” ha permitido, por ejemplo, tener más flexibilidad y espacio para la innovación y la adaptación al contexto local. Sin embargo, el sistema de apoyo – formación docente, maestros especialistas, infraestructura y materiales didácticos, etc. – en general no llega a estas escuelas. Aun con el mayor compromiso de las personas, sin el acompañamiento debido, es poco probable que puedan superar las limitaciones del contexto y promover el aprendizaje de todas y todos.

Por eso planteamos que debe superarse la fragmentación del sistema y crearse un nuevo sistema educativo que contemple lo mejor de todos los modelos de atención haciendo a la escuela un espacio para la inclusión. En ese sentido, exigimos un proceso de transición calendarizada, en donde simultáneamente se mejore la atención de los servicios alternativos en transición y la transformación del sistema en su conjunto.

Este reto implica dotar a las escuelas de la capacidad de construir proyectos de aprendizaje incluyentes para todas las niñas, niños y jóvenes de sus comunidades en donde no importe el origen y situaciones de vida. La inclusión de estas poblaciones debe provenir de la escuela misma. No hacerlo condena a millones de niñ@s a depender exclusivamente de los intereses coyunturales de los políticos y la burocracia educativa.

(Para mayor detalle, descarga el estudio Tod@s en: www.todos.mexicanosprimero.org)

El autor es Investigador de Mexicanos Primero.

Twitter:@fruiz_ruiz

www.mexicanosprimero.org

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