Opinión

Los diez temas de 2016 (parte 1)

 
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 [Analistas consideran que auditar a la Fed es simplemente una excusa para imponer políticas de restricción monetaria. / Bloomberg] 

El año está por terminar y es un buen momento para comentar qué es lo que considero que serán los diez temas clave para la economía mexicana en 2016.

(1) Ciclo de normalización de tasas de interés en EU. Ahora que el Banco de la Reserva Federal en EU (Fed) elevó la tasa de Fondos Federales por primera vez en más de nueve años, la pregunta relevante es cuál será la magnitud y velocidad a la que la Fed decidirá llevar a cabo el alza de tasas de interés hacia delante. Por lo pronto, la tasa de interés objetivo de la Fed se encuentra en un rango entre 0.25 y 0.50 por ciento y lo que ha expresado la Fed es que desea llevarla a niveles alrededor de 3.5 por ciento de una forma “gradual”. Si bien considero que la presidenta de la Fed, Janet Yellen, hizo una buena labor enviando un mensaje de confianza a los participantes de los mercados de que el ciclo de alza de tasas será “gradual”, creo que debido a la incertidumbre respecto a los pronósticos de crecimiento e inflación en EU, en conjunción con otros eventos globales, fue muy difícil para ella ser muy específica con respecto a cómo realmente piensa que será el patrón de alza de tasas de interés hacia delante (e.g. alza de tasas espaciadas por una reunión, es decir, una sí y otra no). Es por ello que estimo que 2016 va a ser otro año más de alta volatilidad en los mercados financieros globales. Al menos considero que en los próximos dos o tres meses dominará en los mercados el sentimiento de que ya nos quitamos el primer evento de riesgo que tanto hemos esperado (i.e. la primer subida de tasas), ofreciendo “un respiro” a los mercados financieros globales. Sin embargo, también estimo que conforme vayamos avanzando en el año es muy probable que la ola de alta volatilidad vuelva a los mercados.

(2) Desaceleración y rebalanceo de la economía China. No hay duda de que la economía china se está desacelerando. De estar creciendo a tasas por arriba de 10 por ciento, ahora crece alrededor de 7.0 por ciento.

El modelo económico que los llevó a ser el exportador número uno del mundo y crecer a tasas muy altas se agotó. Afuera de las fábricas ya no existen filas interminables de personas dispuestas a trabajar 24 horas al día, siete días de la semana, por un plato de arroz.

Tampoco es un país en donde sólo se produzcan bienes de muy baja calidad, como juguetes de plástico mal terminados.

Ahora la industria china produce bienes de alta tecnología como teléfonos inteligentes, vehículos de todo tipo y componentes aeroespaciales, en donde se necesita mano de obra de mayor calidad, se requiere capacitación y los salarios son mayores. Tan es así, que varios indicadores sobre la expansión de la clase media, como venta de boletos de cine o de avión, han estado creciendo casi exponencialmente en los últimos años. Esto ha hecho necesario que las autoridades chinas modifiquen su modelo económico fundamentado en inversión y exportaciones hacia un modelo basado en consumo privado.

Claramente, reorientar el modelo hacia consumo privado en una economía donde ni siquiera está bien definida la propiedad privada y no hay mercados suficientemente desarrollados presenta muchos retos y les está costando el observar menores tasas de crecimiento. En mi opinión, los participantes de los mercados continuarán poniendo especial atención en los datos económicos de China, así como en las políticas que instrumenten las autoridades, pero considero que no representará un riesgo sistémico a nivel global.

(3) Continuará el estímulo monetario en Europa y Japón. Si bien las autoridades monetarias de la Eurozona y Japón han intentado ofrecer estímulo a sus respectivas economías vía disminución de tasas y programas de compras de activos –estilo quantitative easing o QE de la Fed-, éstos han sido instrumentados muy tarde y han sido insuficientes. No hay duda de que no es sencillo saber cuándo y cómo instrumentar este tipo de política monetaria ultralaxa, pero considero que dado que ya se sabe cómo paliar la inflación, arriesgarse a llevar a cabo “demasiado” QE ha sido mucho mejor para recomponer las economías desarrolladas, que instrumentarlas tarde y tímidamente. Es por ello que a pesar de que el ciclo restrictivo de la Fed ayudará a la Eurozona y a Japón de manera indirecta -al seguir manteniendo o inclusive aumentando la fortaleza del dólar, propiciando debilidad del euro y el yen-, considero que tanto el Banco Central Europeo (ECB) como el Banco de Japón (BOJ) continuarán aumentando sus programas de compra de activos y tratarán de darle la vuelta a la mala dinámica económica que les ha caracterizado, al menos desde la crisis económico-financiera global de 2008-2009.

(4) Mayor crecimiento y menos revisiones a la baja en 2016. Las decepciones de crecimiento han sido “la norma” en estos últimos siete años no sólo en México, sino a nivel global. En este sentido no creo que 2016 vaya a ser la excepción, desafortunadamente. Sin embargo, creo que la economía mundial crecerá más en 2016 (3.3 por ciento vs. 3.0 por ciento en 2015) y que si bien podrían llevarse a cabo revisiones del pronósticos a la baja, éstas podrían ser mucho menores que en años anteriores.

(5) Los siempre presentes riesgos geopolíticos. En  2016 considero que los principales riesgos geopolíticos serán el Estado Islámico (IS), las elecciones presidenciales en EU, las recurrentes crisis en Grecia y la posibilidad de que el Reino Unido decida desvincularse de la Unión Europea.

El autor es economista en jefe de Grupo Financiero Banorte. Las opiniones que se expresan en el artículo no necesariamente coinciden con las del Grupo Financiero Banorte, por lo que son responsabilidad absoluta del autor.

Twitter: @G_Casillas

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