Opinión

Los culpables

El gobierno federal no secuestró ni mató a los normalistas de Ayotzinapa. Querer culparlo de la tragedia es una interpretación demasiado retorcida del campo de las responsabilidades de cada quien en esta enorme desgracia.

Afirmar que “el Estado mexicano” es el culpable de la barbarie de Iguala, es tanto como hacer responsable al gobierno español de las víctimas de la violencia terrorista de ETA.

Los culpables son las autoridades que secuestraron a los normalistas y los narcotraficantes que los desaparecieron.

A partir de ahí se puede hacer una serie de consideraciones acerca de la responsabilidad que han tenido gobiernos municipales, estatales y federales, por la complacencia ante la falta de respeto a la ley en el país.

Pero el gobierno federal no puede hacerse cargo de la seguridad de un grupo de normalistas que, a 245 kilómetros de Ayotzinapa, asaltaban y robaban camiones y pretendían que no les pasara nada.

La respuesta de las autoridades de Iguala fue criminal, porque esas autoridades eran y son criminales. ¿Cuál es la culpa del gobierno federal en ello?

El gobierno de la república no hizo candidato a José Luis Abarca ni lo alió con pandillas criminales como son los Guerreros Unidos.

La responsabilidad de los arreglos políticos que llevan a determinadas personas al poder es responsabilidad de los partidos políticos, y el orden y la legalidad en los municipios es responsabilidad municipal y estatal.

Si llevan como candidato a un delincuente, ¿qué pueden esperar?
Decir que se avisó que en Guerrero hay municipios cuyas autoridades están vinculadas con cárteles criminales, no condena ni absuelve a nadie.

En prácticamente todos los estados del país ocurre lo mismo. No hay policía ni inteligencia federal que se dé abasto para tanto y mucho menos que adivine por dónde va a saltar la desgracia.

Todos sabemos que en Oaxaca ( y en varios otros estados) hay guerrilla. ¿Va a ser culpa del Estado mexicano si hay una explosión de violencia en Salina Cruz , Puerto Escondido o en Huatulco, como la hubo a finales de los 90?

La responsabilidad federal empieza a partir de que la PGR atrae el caso y no encuentra a los normalistas, ni a los secuestradores y asesinos, ni dilucida los móviles de tamaña monstruosidad.

Es culpa del gobierno federal y de los gobiernos estatales no profesionalizar y mejorar a las policías, que son una basura en buena parte del país.

Hay una enorme responsabilidad compartida por los tres órdenes de gobierno en la falta de valor para aplicar la ley.

Eso de permitir la toma de carreteras, robo de autobuses, incendio de edificios, ocupación de estaciones de radio, patrullajes de civiles armados y agresiones a la policía, ha sido el caldo de cultivo en que se ha incubado la ley de la selva.

A los fuertes y a los violentos se les pone una mesa de negociación, y a los débiles que se roban unas chanclas en Walmart se les mete a la cárcel, de la que no salen en cinco años porque no tienen dinero para pagar la fianza.

Ahí tienen responsabilidad los gobiernos federal, estatales y municipales. Han hecho de la ley un instrumento de negociación con los fuertes y de abuso con los débiles.

Eso lo estamos pagando ahora, y nos mostramos estupefactos por el horror al que conduce la falta de Estado de derecho y la permisividad para los violentos.

Twitter: @PabloHiriart