Opinión

Los críticos ven el árbol, no el bosque

Centrar la discusión en que la economía no ha crecido lo suficiente en este año y medio de gobierno –aunque lo ha hecho de mejor manera que en el arranque de otras administraciones–, es un error de cálculo.

El problema con los análisis de los críticos en los medios y en las redes sociales es que sólo ven el árbol, y no el bosque.

Desde luego que hay problemas, y muy serios, pero el horizonte del país es promisorio, por las reformas estructurales que se han hecho.

Veamos la menos comentada de todas: los partidos políticos están obligados a llevar 50 por ciento de candidatas mujeres a los puestos de elección popular.

Se trata de un revulsivo para un país como el nuestro, donde el machismo llega a situaciones de marginación brutal de la mujer, como también sucede en buena parte de América Latina.

Los críticos de esa reforma dicen que las mujeres deben ganarse sus espacios en la vida pública por sus capacidades y no por cuotas.

Efectivamente así es: la decisión final de si llega o no una mujer a un cargo de elección popular la tendrá el electorado. Y si una mujer no llega al Congreso no va a ser por falta de oportunidades, como ocurre ahora, sino porque el votante no la eligió.

Se dice con demasiada facilidad que la reforma educativa encalló porque se robaron unas pruebas en Guerrero, o porque donde predomina la CNTE hay una resistencia feroz.

Desde luego que hay resistencias, y se da el caso de algunos maestros o empleados de la SEP que se roban pruebas. Pero esos son los árboles: las reacciones de intereses afectados que van a ser todo lo que esté a su alcance para entorpecer la reforma, pero su fuerza tiene límites en el tiempo.

El bosque es que tenemos a la inmensa mayoría de los profesores que están siendo evaluados con exámenes para determinar su idoneidad. Que se terminó con el pase automático de las normales a una plaza de maestro, y se acabaron las herencias y ventas de plazas.

¿Salen mejor evaluados los alumnos ahora, con estas medidas? Claro que no. Pero van a mejorar a medida que avancen los efectos de la reforma. Lo que viene es promisorio.

Con la reforma energética vamos a tener más gas, más petróleo y en consecuencia una mayor renta petrolera, y mayor producción de energía eléctrica.

Seguramente hay uno o varios contratistas pillos (también los hay honestos), y funcionarios de Pemex y de su sindicato que han hecho y harán maniobras para obtener beneficio personal. Claro que es verdad. Pero, de nueva cuenta, ése es el árbol y no el bosque.

Es mucho mejor combatir la corrupción (que siempre estará presente donde hay mucho dinero) teniendo más petróleo para exportar, gas más barato para abastecer el consumo nacional y electricidad garantizada y a mejor precio, que sólo atacar la corrupción sin tener ninguno de los beneficios descritos.

Por eso el siguiente gobierno, sea cual sea el partido que gane, va a recibir un país en condiciones aptas y no echará abajo ninguna de las reformas aprobadas en estos meses. Ya verán.

Estelas

La presencia del secretario de Hacienda, Luis Videgaray, en un acto sobre seguridad en Michoacán, tiene mensaje: en la carrera presidencial priista el juego será limpio y el trabajo en equipo. El que entienda esas reglas y las practique, tendrá más posibilidades.