Opinión

Hipotecas Pyme

     
 
  

  

Pymes

La coyuntura macroeconómica y los ajustes en el mercado de financiamiento hipotecario están obligando a que el sistema financiero voltee la mirada a nuevas opciones de negocio.

Una de ellas es el mercado hipotecario empresarial, en particular el enfocado a las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes), que en más de un 90% rentan oficinas, naves industriales, bodegas y locales comerciales para establecer su operación.

El tema es relevante si además se considera que el sistema financiero se ha enfocado a créditos tradicionales como los de capital de trabajo, financiamiento de maquinaria y otros que facilitan la operación de este importante grupo del sector productivo nacional. Lo anterior, sin dejar de lado que el arrendamiento sigue siendo el segundo gasto fijo más importante después de la nómina para las empresas sin importar su tamaño.

La razón principal por la cual este tipo de mercados no había logrado crecer, es la falta de cultura y una adecuada estrategia de negocios en ese nivel de organizaciones. Especialistas dicen que esta condición también se origina en el desconocimiento que existe sobre las ventajas que conlleva para las empresas tener un crédito de este tipo.

Una de ellas es la deducibilidad de intereses hipotecarios respecto a lo que hoy se logra deducir por el arrendamiento inmobiliario.
Hace unas semanas SOC Asesores presentó detalles del Crédito Hipotecario Empresarial del producto que algunos bancos y otras entidades financieras han creado para atender con distintos productos al segmento de las pequeñas y medianas empresas.

Las condiciones y características específicas de cada producto están sujetas a la estrategia individual de bancos como Afirme, Banorte, Santander, Inbursa y algunas Sofom como ION Financiera, que están decididas a incursionar de manera rápida en este segmento del mercado.

Este tipo de productos permite a las empresas de menor tamaño sumar a los activos el lugar físico de su operación, garantizando mensualidades fijas, le deducibilidad fiscal ya mencionada y un lugar permanente dónde albergar el negocio.
Los créditos hipotecarios empresariales no sólo se enfocan a la adquisición de inmuebles, sino a remodelación, compra de terrenos o construcción.

Para SOC que ha logrado intermediar la colocación de una cartera que en este segmento representa ya $50 millones de pesos, las oportunidades son amplias.

Sobre todo, porque en la competencia se enfrentan políticas tradicionales de evaluación de riesgo y asignación de recursos, frente a otros esquemas más innovadores y flexibles que facilitan el acceso al crédito, impactando en la tasa de interés el análisis de riesgo de cada caso en particular.

Así, hoy en día se encuentran en el mercado créditos empresariales con un valor promedio de $2.5 a 3 millones de pesos, con un plazo máximo de 10 años, enganche mínimo de 25% y tasas de interés anuales que fluctúan entre 12 y 17%.

De cumplirse las expectativas de crecimiento de esta línea de financiamiento, se estaría mitigando una de las causas por las cuales la línea de mortandad de los micronegocios que es de dos años de operación.

Por ello, este caso es sólo uno que ejemplifica lo que mucho que falta de maduración al sector financiero mexicano.

Otro no menos relevante es el mercado de deuda, el enfocado a las empresas medianas y que no ha logrado despuntar, a pesar de la gran liquidez que existe en el mercado de capitales, a raíz del crecimiento de algunos vehículos como Fibras y CKDes. 

Twitter: @claudiaolguinmx

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