Opinión

Los clandestinos

10 septiembre 2014 5:0

Según información dada a conocer el día de hoy, se ha duplicado el número de tomas clandestinas de para el robo de combustible de PEMEX y al parecer la nueva empresa productiva del estado únicamente saca su calculadora, multiplica el precio de cada combustible por alguna estimación que le deben dar sus ingenieros y sueltan la nota. No pasa nada en absoluto y quienes se benefician de esta actividad pasan a disfrutar de sus ganancias, luego de repartir una parte entre quienes intervienen en el negocio, que deben ser varios. En primer término hay que tener conocimiento de los lugares y ductos por los que pasan los combustibles, así como planos detallados de la ubicación de las válvulas en donde es posible reducir la presión, para conectarse ilegalmente, de lo contrario volarían como palomitas en horno de micro ondas.

De no ser este el caso necesitan información desde dentro, que les indique cuando va a darse mantenimiento a cuales ductos, para lo cual se reducirá la presión, así como las horas a las que esto sucederá. Con ello no debe representar ningún problema conectarse para realizar sus operaciones. Como en casi todo el sector público, PEMEX debe tener una empresa de seguridad con un sistema perrísimo contratado para vigilar celosamente las instalaciones y líneas de transmisión, por lo que seguramente deben tener un mapa en el cual se describen todos aquellos puntos en donde es más elevada la probabilidad de que se presente un intento de robo. Siempre hay alguien en los puntos débiles, el problema es que no actúa.

Si con todo esto aún nos siguen dando a conocer las cifras estimadas de robo y no saben por donde andan los responsables, es porque debe haber una muy extensa red de corrupción y cochupos internos, tal y como pasa en caso del crimen organizado, en donde los aliados de los criminales son los propios policías, sean estos municipales, estatales, o federales. Los verdaderos y más peligrosos clandestinos son estos grupos de traidores, corruptos y enemigos de la patria, quienes facilitan las labores de los ladrones y delincuentes.

En prácticamente todas las actividades delictivas que han prosperado en las dos últimas dos décadas en el país, incluyendo la economía informal, podemos encontrar la misma cadena delictiva y la presencia de muchos clandestinos que se llevan una gran tajada. El problema es que nuestra legislación para castigar este tipo de actividades está muy atrasada, ya que los legisladores tienen que dedicar una monstruosa cantidad de tiempo a definir sus periodos vacacionales, puentes, viajes, bonos y fiestas con table o sin table y ni que decir de algunas leyes que es mejor no recordar.

Para eliminar el delito hay que tipificar claramente en donde puede presentarse y establecer la cadena y sus eslabones. Luego hay que establecer una ruta muy clara y sencilla para que los delincuentes paguen penas que hagan verdaderamente impensable volver a meterse en ciertas áreas y actividades delictivas y por último, hay que evitar a toda costa que algún juez salga con su domingo siete del amparo, incluyendo en las leyes que al juez que lo intente se le investigue por el posible delito de enriquecimiento ilícito. Posiblemente así empezaría a caminar el asunto.

Correo:rodartemario@hotmail.com