Opinión

Los cinco fantásticos (¿o Los 5 temibles?) Amazon, Apple, Facebook, Google
y Microsoft

 
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Marcas

Hay quienes les llaman “Los 5 fantásticos” como una reminiscencia del comic “Los 4 fantásticos”. Hay otros, un poco más temerosos, que prefieren denominarlas como “Las cinco temibles”.

Pero, ¿a qué se refieren? La respuesta está en mirar a las cinco enormes corporaciones de la nueva “Sociedad del conocimiento”, un término acuñado por el legendario Peter Drucker. En orden alfabético son: Amazon, Apple, Facebook, Google y Microsoft. Sin duda, las empresas que actualmente dominan gran parte de la economía global.

Un récord. El 8 de mayo pasado la acción de Apple superó los 153 dólares y se convirtió en la primera empresa cuyo valor de mercado rebasó los 800 mil millones de dólares. Y ahí no se detiene su ascenso, según algunos expertos, cuando la empresa anuncie su nuevo iPhone en septiembre próximo, justo en el décimo aniversario del lanzamiento del primer modelo, su valor de mercado podría alcanzar un trillón de dólares (utilizando la denominación común en Estados Unidos), es decir: ¡Valdría un millón de millones de dólares!

Por su parte, el valor de mercado de los otros cuatros fantásticos, también es fantástico. Respetando la denominación de miles de millones de dólares: Amazon alcanza 451, Facebook tiene 436, Google supera a ambos con 652 y Microsoft, atrás de éste, con 530. Si sumamos a las cinco, el valor combinado es de casi 3 millones de millones de dólares (3,000,000,000,000). Como referencia, quizá una no muy afortunada, la cifra representa el PIB de algunos países en trillones de dólares: Estados Unidos con 18.5; China, 11.4; Japón, 4.7; Alemania, 3.5; Francia, 2.5; y México, 1.

¿Son prescindibles? Las cinco “temibles”, según un interesante artículo de Farhad Manjoo, publicado en el New York Times el 12 de mayo de 2017, nos tienen atrapados. El autor propone un ejercicio interesante: si tuviéramos que prescindir de éstas, ¿en qué orden lo haríamos? La verdad es muy difícil imaginarse la vida sin un iPhone por el acceso a sus aplicaciones, o ¿se imagina usted viviendo sin Google? Hoy se ha vuelto indispensable.

Ambivalencia. Si bien es cierto que facilitan mucho la vida en general, también es cierto que hay preocupaciones serias acerca de la privacidad de las personas. Se trata de empresas que, mediante programas y algoritmos sofisticados, nos conocen profundamente: saben cuáles son nuestros gustos, nuestras tendencias y hasta nuestras aspiraciones. Esto no deja de ser un poco tétrico al pensar sobre el daño que causarían si le dan mal uso a esta información. Por eso, estas empresas enfrentan solicitudes para tener regulaciones más estrictas e incluso intervenciones antimonopólicas, no sólo por parte de los particulares, sino también desde las empresas y gobiernos.

Además, como se sospecha de varias elecciones recientes, existe el temor de que estas plataformas se utilicen para afectar a algunas democracias mediante el manejo o la manipulación de la información (fake news, por ejemplo) en redes sociales.

Una paradoja interesante. Se trata de cinco corporaciones de relativamente reciente fundación, que a pesar de que todos consideramos a las empresas de Silicon Valley como marcas que se mueven rápida y ágilmente en un medio turbulento y disruptivo, éstas en particular, en muy poco tiempo, se han vuelto más ricas, fuertes y poderosas.

El enemigo que SÍ vimos venir. Hace algún tiempo reflexionábamos sobre la necesidad de escanear el entorno para identificar a posibles competidores. Contendientes que nacieron dentro de las nuevas tecnologías y que precisamente se les denominan “disruptivas” porque tienen la capacidad de destruir nuestros modelos de negocio actuales (pensemos en Kodak y la fotografía digital).

En efecto, hay que estar alerta, aunque lo paradójico es que ahora el enemigo es visible. Por ejemplo, para las grandes compañías automotrices estadounidenses (GM, Ford), su enemigo principal está a la vista y son dos de “Los 5 fantásticos”, ya que bien se sabe que Google y Apple están produciendo prototipos de autos que no necesitan de nadie al volante. De hecho, la reciente reestructura en la dirección de Ford se realizó pensando precisamente en enfrentar agresivamente este nuevo reto tecnológico.

El caso de Nokia. Parece que nunca hay que bajar la guardia, recordemos que hace exactamente una década Nokia era “el amo y señor” de la telefonía celular. La firma finlandesa dominó la participación de mercado y alcanzó un valor de un cuarto de trillón de dólares (250 mil millones de dólares).

Sin embargo, en ese mismo año, Apple lanzó su revolucionario smartphone, y Nokia, que no reaccionó a tiempo a la revolución tecnológica, fue adquirida en el 2011 por Microsoft (otro de los 5 fantásticos) en tan sólo 7 mil millones de dólares, cifra que representa menos del 3% de su precio de mercado en el 2007.

Así es como se va presentando la “creación destructiva”. Un fenómeno acuñado por Joseph Schumpeter (de origen austriaco, Ministro de Economía en ese país y posteriormente profesor de Harvard), quien explica cómo las nuevas tecnologías fomentan el crecimiento de la economía, y a veces lo hacen desapareciendo por completo a empresas establecidas. Sin duda, una época interesante la que nos toca vivir.

* El autor es profesor del área de Política de Empresa (Estrategia y Dirección) en el Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa (IPADE) y Director de programas In-Company en la misma institución.

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