Opinión

Los cambios: 
Una evaluación

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Los cambios anunciados ayer inyectan juventud al gabinete, pretenden dar eficacia a la segunda parte del sexenio y abren el abanico para la sucesión presidencial.

Debieron realizarse más relevos para aumentar la credibilidad del gobierno en áreas sensibles, aunque como primer paso la medida tiene rasgos interesantes.

En el evento de ayer llamó la atención la presencia del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, lo que significó su implícita ratificación en el cargo luego de los cuestionamientos por la fuga de El Chapo Guzmán.

Uno de los nombramientos más relevantes fue el de Aurelio Nuño en la SEP, porque tendrá que operar la reforma para mejorar la calidad de la educación y no únicamente rescatarla de manos del SNTE y de la CNTE, como se ha hecho –afortunadamente– hasta ahora.

Hace falta diálogo del gobierno con la comunidad intelectual y artística del país, y en el gobierno nadie lo puede hacer mejor que Nuño. Es indispensable una apertura de esta administración hacia sectores valiosos de la sociedad que no sean exclusivamente inversionistas y empresarios.

Algo similar ocurre con la designación de José Calzada en Agricultura, una secretaría que tenía abandonado al sector campesino, sin compromiso ni emoción social. Calzada fue un gobernador eficaz, que llevó a Querétaro a ser el estado con mayor crecimiento del país en los seis años de su gobierno.

Llama la atención el nombramiento de José Antonio Meade al frente de Sedesol, ya que esa dependencia ha sido semillero de precandidatos presidenciales (del PRI y del PAN) y el nuevo titular de esa dependencia no es militante de ningún partido político.

De cualquier manera Meade es el miembro del gabinete con más experiencia en el Ejecutivo federal (secretario de Energía, Hacienda, Relaciones Exteriores y ahora Desarrollo Social), y por donde ha pasado lo ha hecho bien. Su sencillez e inteligencia es reconocida por todos los que han tenido el gusto de tratarlo.

Claudia Ruiz Massieu se ganó a pulso el ascenso, ya que a pesar del deterioro de la imagen del país en el mundo, a raíz de la guerra contra las drogas, fosas, osamentas, incinerados y la masacre de Iguala, en su periodo al frente de la Secretaría de Turismo logró atraer, cada año, más visitantes que nunca en la historia.

Si alguien tiene pedigrí político por los cuatro costados en el gabinete, y además ha dado buenos resultados en la administración pública, esa es Claudia.

Así es que los cambios realizados por el presidente Peña (que seguramente no son los únicos que hará), recomponen la baraja priista para la sucesión presidencial, hasta ayer centralizada en dos personajes, Osorio y Videgaray.

Hoy se suman a ese abanico Aurelio Nuño, José Calzada y Claudia Ruiz Massieu. También está la posibilidad futura de Manlio Fabio Beltrones (que mientras sea árbitro no podrá ser jugador).

Y si las circunstancias en 2017 orillan al PRI a llevar a un candidato independiente para sumar alianzas, ahí está Meade.

Twitter: @PabloHiriart

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