Opinión

Los bancos en el sexenio de Peña Nieto

 
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Bancos

En el inicio de esta administración la relación con el sector empresarial y financiero era hasta cierto grado frío y distante. Algunos lo achacaban a que durante la campaña presidencial en la tradicional Convención Bancaria organizada en Acapulco, el recibimiento para el hoy presidente Enrique Peña Nieto fue por demás serio y lejano.

En cambio la entonces candidata panista, Josefina Vázquez Mota, fue recibida como una estrella y el aplausómetro fue sin duda para ella por parte de los empresarios presentes, banqueros y sus acompañantes.

Sin embargo, los banqueros reconocían que si bien en un principio eran tratados distantes por las autoridades hacendarias, y aún recordaban los buenos modos del hoy secretario de Desarrollo Social, José Antonio Meade, en los dos últimos años la relación cambió, las reuniones intensas de trabajo y el tiempo que les dedicó el secretario de Hacienda Luis Videgaray y el subsecretario Fernando Aportela, han modificado por completo esta Convención, [que pasó] de ser una reunión con pocos temas de trabajo a intensas reuniones para escucharlos y atender sus sugerencias e incluso quejas.

Hoy es en el sector bancario en donde se han hecho más cambios, y aunque hay la intención de [generar] más competencia al autorizar más bancos, esto no necesariamente es así ya que muchos de los han autorizado atendiendo la petición de otros países que hoy invierten en México.

En los cuatro años de la actual administración se han otorgado 15 licencias bancarias, de las cuales 10 se encuentran ya en operación y cinco en el proceso de cumplir todos los requerimientos que solicita la Comisión Nacional Bancaria y de Valores para poder arrancar.

Algunos de los bancos autorizados en este sexenio destacan porque simplemente no han hecho nada, incluso uno de ellos ya quebró como fue el Banco Bicentenario. A cuatro años de hacer recibido la licencia y tres de estar en operación, hay bancos que sólo navegan haciendo lo mínimo, como Forjadores o Dondé, uno dedicado a las microfinanzas y el otro tiene como origen las casas de empeño. Todos tienen en común que, si bien fueron autorizados en este sexenio, su plan de trabajo y el proceso de autorización se dieron en la administración de Felipe Calderón.

Otros bancos internacionales, principalmente asiáticos, han recibido la licencia una vez que se aprobó la reforma financiera, para permitir que gobiernos extranjeros tengan participación en el sistema financiero mexicano. Shinhan recibió la autorización exactamente el 28 de agosto del año pasado y se encuentra en proceso de entrar en operaciones, igual que Mizuho y Bank of China.

La autorización más reciente fue hace una semana otorgada a Santander España que ya tiene dos licencias bancarias en México.

La nueva licencia bancaria, han explicado quienes conocen del tema, es porque Santander no descarta comprar un negocio aquí o en otra parte del mundo, o realizar una alianza para enfocarse en el negocio de custodia de valores y llevaría por nombre Banco S3 México.

De acuerdo con fuentes involucradas en el tema, Santander España, que es la matriz de la filial mexicana Santander México, desde hace dos años llevaba a cabo un proceso de análisis sobre la conveniencia de tener un nuevo banco en nuestro país, esto porque se tiene previsto que de concretarse negociaciones con otro agente pueda iniciarse una alianza importante, por ello la solicitud de una nueva licencia para operar un banco, ya que así la filial mexicana de Santander no estaría involucrada en el tema.

Llama la atención que a más de dos años de recibir la autorización, el 21 de marzo de 2014, el Banco Progreso todavía no pueda arrancar sus operaciones; así es, el banco relacionado con el gobernador de Chihuahua, César Duarte, que ha asegurado no le pertenece, no tiene fecha para que las autoridades den el visto bueno para que abra sus puertas, sobrepasando por mucho los tiempos que regularmente se ocupan. Por lo pronto, la moneda está en el aire.

Twitter: @JLeyvaReus

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