Opinión

Los ausentes


 
 
Para los políticos la ausencia es mortal por necesidad. Siempre deben estar presentes, ser vistos y escuchados. Marcelo Ebrard y Fausto Vallejo están ausentes. Ebrard intenta regresar. Vallejo, aunque quiera, no puede.
 
 
Marcelo Ebrard hoy no tiene dinero, ni reflectores. Está ausentePor eso le urge llegar a la presidencia del PRD si quiere tener serias posibilidades en la boleta electoral de 2018. No la tiene fácil.
 
 
Debe saber que se está jugando el todo por el todo. Ya una vez por falta de carácter dejó ir la posibilidad de ser candidato a la presidencia. No puede darse el lujo de volver a flaquear. La duda es si le alcanzará su capital político.
 
El sábado presentó su Movimiento Progresista, que busca unificar a las izquierdas y ser su plataforma de lanzamiento en pos de la presidencia del PRD. Convocatoria desairada por varios personajes importantes de la izquierda, por cierto.
 
 
Ebrard anunció que recorrerá el país presentando a su movimiento político, pero antes tiene muchas explicaciones que dar.
 
 
¿Por qué agachó la cabeza y cedió la candidatura a AMLO? ¿Por qué se prestó al engaño aquel de que el aspirante ‘mejor calificado’ sería el candidato? ¿Por qué nunca le dió la cara a los muchos que creyeron en él?
 
Tampoco ha explicado las ‘sorpresitas’ que encontraron en los cajones y debajo de los tapetes del GDF. ¿Y sus promesas de campaña incumplidas? Su debilidad hoy es clara. Ni en el PRD, ni en el gobierno del Distrito Federal, ni en la Asamblea Legislativa del DF tiene cartas fuertes o influencia suficiente. Está pagando el precio de la vanidad y la soberbia.
 
 
Los ‘Chuchos’, a quienes despreció cuando fue Jefe de Gobierno, hoy están encumbrados y controlan el partido. Su rompimiento con López Obrador es claro. Su distanciamiento con Miguel Ángel Mancera, evidente. No tiene posiciones importantes en la Asamblea Legislativa del DF.
 
No le quedan muchas opciones. ¿Será capaz de aliarse con el cártel de los Bejarano-Padierna? Veremos.
 
 
 
El Hugo Chávez michoacano
 
 
Fausto Vallejo es como el Hugo Chávez michoacano. Dejó a su estado en una condición desastroza, heredada en parte por el gobierno perredista de Leonel Godoy.
 
 
Desde el primer momento ocultó la verdad sobre su salud. Así llegó a las urnas y los michoacanos que votaron por él no sabían que en pocos meses tendrían un gobernador virtual.
 
 
Igualito que Hugo Chávez. Primero intentó ocultar su enfermedad. Cuando fue inevitable, mintió sobre la gravedad de su salud. A finales de febrero de este año dijo que se ausentaría solo ocho días para someterse a vigilancia médica en el Distrito Federal por una supuesta retención de líquidos.
 
 
Días después, el 7 de marzo, notificó que tomaría un mes, el plazo máximo que permite la Constitución michoacana. Así llegó abril y Fausto Vallejo fue sometido a una primera operación.
 
 
Luego solicitó permiso de 90 días para ausentarse y vinieron más operaciones. Reiteradamente se ha desmentido que esté en fase terminal. Lo cierto es que la enfermedad que padece sigue siendo un misterio.
 
 
Se especula que Fausto Vallejo sufre una padecimiento avanzado consecuencia de la diabetes. Algunas versiones aseguran que está hospitalizado en Chicago.
 
 
Igual que en Venezuela, el gobierno michoacano ha usado toda su influencia para torcer lo necesario a fin de ocultar la enfermedad del gobernador y protegerlo legalmente por su ausencia.
 
 
Ayer, el Congreso de Michoacán concedió una ampliación de la licencia para que Fausto Vallejo pueda ausentarse hasta por seis meses más. Horas antes, los diputados del PRD se negaron a conceder esa ampliación.
 
 
Al final votaron a favor
 
 
Se especula que negociaron con el gobernador interino su voto a favor a cambio de impunidad para exfuncionarios perredistas acusados de malos manejos financieros en el gobierno de Leonel Godoy.
 
 
¿Y el derecho de los michoacanos a conocer la verdad? Igual que en Venezuela, eso no importa.
 
 
No importa si la ausencia es física o virtual, voluntaria o forzada. Da igual.
 
 
Hasta el miércoles.
 
 
 
Twitter: @Cachoperiodista