Opinión

Lodo al lodo

 
1
 

 

Desmanes.

Gil observa desde su butaca de primera fila el escenario ocupado por Ayotzinapa un año después de la desaparición de los 43 normalistas. Si la mano de algún guionista se hubiera propuesto la locura y el absurdo de la trama de esta historia, no lo habría logrado.

Resulta que lo que se sabía, ya no se sabe; que las declaraciones de los más de cien detenidos no son fiables; que la captura del Gil, mano asesina que se encargó de torturar, masacrar y quemar los cuerpos de los estudiantes, sólo añade neblina al asunto; que el informe de los expertos independientes es La Biblia; que el confuso informe de Innsbruck es muy débil, el ADN mitocondrial de Jhosivan Guerrero no es el de Jhosivan Guerrero; los antropólogos argentinos se unen a las dudas de las dudas; que la verdad histórica es basura, montaje, patraña.

Nadie se ha puesto de acuerdo en nada. Lo sabemos todo y no sabemos nada. A Gamés se le ponen los pelos de punta ante el embrollo y la trapatiesta. Por cierto, mienten las lenguas viperinas que han corrido la especie de que El Cabo Gil es la oveja negrísima de la familia de Gil, el del amplísimo estudio.

Como tales
Mientras tanto, un grupo de encapuchados destruyó con metódica saña el edificio de la Fiscalía General de Guerrero. El fiscal Miguel Ángel Godínez declaró con claridad aristotélica: “no creemos que en sí sean normalistas como tal, sino un grupo radical que se aprovecha de la situación”. Gilga abofetea a la lógica: si los normalistas son radicales, ellos pudieron ser los asaltantes, pero si no fueran ellos serían otros radicales “en sí y como tales”. El fiscal Godínez, como su apellido lo indica, no da pie con bola. Desde luego, la policía evitó un enfrentamiento. Gamés prevé con gran sentido del análisis político un problema: no habrá detenidos durante los ataques a los edificios, pero desaparecerán las oficinas públicas de Guerrero.

Se acercaba la conmemoración de la Noche de Iguala y los normalistas, se ignora “en sí o como tales”, atacaron a la policía con bombas caseras. Desde muy temprano, los estudiantes, o lo que sean, a bordo de 12 camiones robados, enfilaron a Chilpancingo para protestar por sus compañeros perdidos. En un punto conocido como Los Túneles, 500 policías. Y a darle a la matraca: madrazos, gases lacrimógenos, molotov a granel. Unos cuantos policías al hospital y a otra cosa, aquí no ha pasado nada. Muy bonito. Y luego se oye aquí y allá: basta de impunidad. Shhh, ya oye Gil a lo lejos los elogios a esta página del fondo: neoliberal podrido, sapo reaccionario, rata de alcantarilla. En fon, lo que ustedes quieran y manden, pero opina lo que opina, como diría el filósofo; los jóvenes de Ayotzinapa serán muchas cosas, pero sobre todo asaltantes.

Aguirre
Con la novedad de que Ángel Aguirre Rivero ha declarado ante la Procuraduría General de la República, un año después. Gamés lo leyó en su periódico Reforma. Los fiscales prepararon un cuestionario de 40 preguntas relacionadas con los hechos del 26 de septiembre de 2014. Le preguntaron a qué hora y cómo se enteró de que los estudiantes habían sido detenidos por la Policía Iguala.

Gil imagina una respuesta del gobernador con licencia, ¿o qué es ahora?: miren ustedes, la verdad yo me había echado ya varias copiosas. Aquí en Acapulco el calor ni se soporta, ya saben. Y que me habla Pedro, ¿o era Juan?, o a lo mejor Ignacio. No importa. Y que me cuenta y le digo, me dice, ya se los llevaron los polecías. Le digo, me dice: está feo. Y ya luego del puro nerviosismo me tomé otros tragos. Así me enteré.

La nota de Abel Barajas de su periódico Reforma recuerda que Sidronio Casarrubias declaró a la PGR que su organización financió la campaña de Aguirre, a través de Pineda Villa, “incluso habla de una relación entre Aguirre y la esposa de Abarca”. Precioso, muy bonito, cómo se llamó la obra: Nos vemos en el fango vida mía.

Para los que no lo recuerden, el hermano del ex gobernador, Carlos Mateo, se encuentra preso por desvíos y fraudes y lo que ustedes digan. O sea que les viene de atrás la cosa. Más lodo al lodo.

La máxima de Blaise Pascal espetó dentro del ático de las frases célebres: “Para quienes no ansían sino ver, hay luz bastante; pero para quienes tienen opuesta disposición, siempre hay bastante oscuridad”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

También te puede interesar:
Fiscales
El Papa y el dictador
Impactos