Opinión

Lo que viene: un saldo migratorio neto de signo positivo

 
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México se prepara para la afluencia de deportados de EU

En una investigación recientemente publicada, Silvia E. Giorguli-Saucedo, Victor M. Garcia-Guerrero y Claudia Masferrer, investigadores del Colegio de México, llegan a la conclusión de que ‘El incremento en el flujo hacia México (que comprende retorno de mexicanos así como de población nacida en los Estados Unidos) ha resultado en un saldo neto migratorio probablemente de cero o incluso positivo’. Lo anterior antes de la llegada de Trump a la presidencia de los Estados Unidos.

Ya en el poder y habiendo confirmando sus políticas anti-migratorias a través de decretos ejecutivos, el cambio en el patrón migratorio que ya se estaba dando, aunque paulatinamente, se acelerará en los próximos meses con los desafíos que esto implica. El cambio en el patrón migratorio es claramente observable en la drástica disminución de la salida de mexicanos hacia los Estados Unidos y un flujo importante en sentido contrario, es decir de Estados Unidos hacia México, que comprende migrantes de retorno e hijos de migrantes nacidos en los Estados Unidos.

Para estimar la migración reciente se pregunta en los Censos de Población y Vivienda o en las encuestas en hogares sobre el lugar de residencia cinco años atrás. Las estimaciones basadas en esa pregunta en las Encuestas Nacionales de la Dinámica Demográfica reflejan una caída significativa del número de emigrantes de nuestro país, pasando de 2 millones (en los cinco años anteriores a la Encuesta) en la ENADID de 1997 a 700 mil en la del 2014.

Además de la disminución de la emigración también se ha iniciado un proceso de regreso de nacionales e hijos de nacionales muy importante en los últimos diez años, como lo señala la investigación referida anteriormente, que se estima en cerca de un millón ochocientas mil personas, de las cuales cerca de 550 mil son nacidas en Estados Unidos, la gran mayoría menor a los 18 años.

El cambio en la dinámica del patrón migratorio afectará particularmente a aquellas entidades con mayor intensidad migratoria. CONAPO estima un Índice de Intensidad Migratoria con base en información del Censo Nacional de Población y Vivienda que considera cuatro variables (remesas, emigrantes, migrantes circulares y migrantes de retorno) en el que destacan con un índice muy Alto: Zacatecas, Guanajuato, Michoacán y Nayarit; y con un índice Alto: Hidalgo, San Luis Potosí, Guerrero, Durango, Aguascalientes, Oaxaca, Morelos, Colima, Jalisco y Querétaro.

Dado que el saldo migratorio neto positivo no solo afectará la estructura de la población en las entidades federativas o la demanda de fuentes de empleo, sino también la necesidad de servicios de educación y salud, es muy bienvenida la iniciativa para facilitar la incorporación al sistema educativo de los niños y jóvenes que vienen de Estados Unidos, pero tendrá que complementarse con acciones a nivel local y en otros ámbitos, como el de la salud.

El autor es profesor asociado del CIDE.

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