Opinión

Lo que sí prueban los audios de OHL

 
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 [ El contrato del Libramiento Norte de Puebla podría representar el 10% de los ingresos concesionados de OHL México. / Cuartoscuro ] 

Hay únicamente dos cosas que sí prueban los audios difundidos el viernes en donde se escucha al presidente de la constructora OHL México, José Andrés de Oteyza y al director técnico de la misma, Jesús Campos. La primera es que De Oteyza se quería parar el cuello frente a Campos. La segunda que en este país se sigue grabando a gente de negocios impunemente. Nada más.

Lo primero no debería preocupar a nadie, más que al propio De Oteyza.

Quizá sus puntos andan muy bajos en la estructura corporativa, o enfrenta un desgaste gigantesco frente a sus jefes en España. Lo que queda claro es que, durante la llamada, De Oteyza se ocupa de que Campos conozca, repita y admita con total claridad que fue él quien operó el supuesto triunfo en el minuto clave del proceso licitatorio.

En ningún momento de esta grabación se escucha a Emilio Lozoya o a Enrique Ochoa hablar, por lo que su supuesta validez como prueba de los conflictos de interés que hay en el gobierno y en las empresas productivas del Estado es nula. Piénsese bien: al final del audio cualquiera puede concluir que el cometido de De Oteyza sí que se cumplió: convencer a Campos de que logró un gran trabajo (involucrando la reputación de dos personajes). Parece que no es sino hasta que Campos pronuncia la frase “Tú se lo platicaste a él y luego lo arreglaste tú” que De Oteyza queda satisfecho. El mensaje fue entregado, y De Oteyza queda como el héroe al interior de OHL.

Esta grabación es una vacilada. Iberdrola, la otra empresa finalista que perdió la Central de Ciclo Combinado Empalme I tenía una propuesta de Dlls. $ 100 millones más cara. Este intento de calumnia lo único que hace es refrendar la rectitud con la que se comporta Enrique Ochoa. En adición, las firmas de auditoría de mayor reputación global han dado su aval a OHL en las licitaciones.

El segundo tema que sí se prueba es que en México es posible grabar conversaciones privadas a diestra y siniestra sin que nadie persiga a los espías y los meta a la cárcel. Se ha vuelto tan común este ilícito, que también prueba que a la sociedad entera le vale. Las grabaciones de espionaje ya son parte de la identidad mexicana, de la misma forma que otras atrocidades graves, como la volcadura de autobuses de pasajeros, las fugas de reos o el robo de combustible.

OHL México no la está pasando bien. La Comisión Bancaria le investiga; el escándalo de Infraiber le persigue; y tres de sus consejeros han renunciado. Pero ninguno de esos 3 procesos valida que el audio difundido el viernes tenga implicaciones más allá de la grilla interna de la empresa y nos recuerde con gravedad que hemos adoptado las grabaciones ilegales como moneda de uso común en los negocios en México.

Twitter:@SOYCarlosMota

Correo:motacarlos100@gmail.com

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