Opinión

Lo que Janet Yellen nos quiso decir fue…

El Banco Central de los Estados Unidos, la Fed, realizó el pasado 19 de marzo su segunda reunión anual del Comité Federal de Mercado Abierto, órgano que define la política monetaria de la economía más importante del mundo; presidida en esta ocasión y por primera vez, por su nueva presidenta Janet Yellen. La primera mujer que ocupa ese cargo en la historia.

Al término de la conferencia de prensa que se acostumbra a dar después de las sesiones los mercados financieros en el mundo sufrieron una nueva caída. Cambiando drásticamente su tendencia. En los siguientes días hemos visto subir nuevamente a los mercados. ¿Qué paso?, ¿qué nos dijo la FED con sus decisiones?, ¿habrá cometido Yellen un error de comunicación?, ¿lo hizo intencionalmente?

Hubo otro ingrediente fundamental en la evolución de los mercados que fue la percepción de un menor riesgo de un estallido bélico en Ucrania–Crimea a pesar de la ruda anexión de la península a Rusia.

En Actinver estamos convencidos de que si el mensaje de Yellen hubiera sido sólo la reducción en otros 10 mil millones de dólares a sus programas monetarios cuantitativos, los mercados hubieran reaccionado positivamente. En las dos sesiones anteriores en diciembre y en enero, la decisión principal fue similar: disminuciones de 10 mil millones de dólares en sus programas monetarios de estímulo económico, y la reacción fue positiva. ¿Qué significa esto?

Desde la crisis inmobiliaria, la Fed ha experimentado con inyecciones sustanciales de dinero al sistema, tratando de hacer crecer la economía, devaluar al dólar y mantener lo más baja posible a la tasa de interés. Evitando así una deflación prolongada. En cinco años la FED ha inyectado 3 billones de dólares. Tan solo el año pasado se inyectaron 1 billón de dólares, a un ritmo de 85 mil millones de dólares mensuales.

Dado que estamos en una economía global, parte significativa del dinero creado llega a los distintos mercados distorsionando sus precios. Al mercado de bonos soberanos mexicanos ha entrado una importante cantidad de dinero.

En el primer trimestre del año pasado vimos a la Bolsa mexicana en 46 mil puntos, las tasas de largo plazo (10 años) en pesos llegaron a tocar mínimos de 4.30 a 4.40 por ciento anual. El dólar se cotizó por debajo de 12.00 pesos hace un año. Las burbujas se desinflaron a partir de que Bernanke las desinfló en mayo del año pasado al anunciar sorpresivamente que la fiesta de la liquidez iba a acabarse pronto.
Con los tres recortes anunciados a sus programas vigentes (QE3 y QE4), a partir de abril se estarán inyectando ahora 55 mil millones de dólares a la circulación.

Debemos hacer notar que se sigue inyectando dinero, ahora en montos menores, pero todavía en cantidades importantes. Yellen anunció también que la Fed tomará en consideración varios indicadores y no nada más la tasa de desempleo para sus decisiones futuras. Lo cual nos parece correcto. Por ejemplo, la tasa de inflación se ubica hoy en 1.1 por ciento anual, lo que implica riesgo de deflación.

Yellen confirmó la expectativa de que los programas monetarios terminarán el próximo otoño, pero después prendió la mecha de la volatilidad. La comunicación previa nos ofrecía estabilidad por un muy amplio periodo en las tasas de interés de corto plazo (dos años por lo menos) a cambio de la reducción gradual en los programas monetarios. Ahora Yellen señaló un periodo de tan solo seis meses para empezar a subir la tasa de interés a un día (para abril del 2015).

En el comunicado oficial, la revisión de expectativas de los miembros del Comité nos dejó ver que ellos mismos creen que la primera alza de tasas se dará en diciembre de este año. El pronóstico para diciembre del 2015 es que la tasa de interés a un día se ubicará en 1 por ciento anual. (antes 0.75 por ciento). Es decir, la Fed pronostica ahora un incremento más inmediato y más fuerte en el costo del dinero.

La noticia subyacente a todo esto no deja de ser una excelente noticia. Si la Fed está desmantelando gradualmente sus políticas extremas de empuje a la economía es que considera que esta ya no las necesita, lo que nos explica la recuperación posterior de los mercados globales. La era de la normalización ha comenzado ya. La tasa a un día (Fondos Federales) llegará al 4 por ciento en lugar del 0.25 por ciento actual dentro de algunos años, movimiento con enormes repercusiones en distintos frentes.

Opine usted: eofarril@actinver.com.mx