Opinión

Lo que está en juego en materia de IED 

 
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[La IED ascendió a 23 mil 847 millones de dólares en el primer semestre de 2013. / Bloomberg] 

En los últimos meses los temas de migración, comercio exterior e inversión extranjera directa han estado presentes en las mesas de los analistas, pero también, y con mayor preocupación, en las mesas de los hogares, por las implicaciones que estos asuntos tienen en la vida de millones de familias mexicanas. Las historias familiares más desgarradoras las estamos conociendo con las absurdas e inhumanas políticas de Donald Trump contra los migrantes indocumentados en los Estados Unidos, pero hay otras historias, también complejas, que podrían escribirse si la inversión extranjera disminuye drásticamente.

Cuando hablamos de inversión extranjera siempre lo hacemos en términos monetarios. Hace unos días se dieron a conocer las cifras preliminares de la inversión extranjera directa en nuestro país para el 2016, más o menos en los siguientes términos: La inversión extranjera directa correspondiente a 2016 ascendió a 26 mil 738 millones de dólares, cifra 5.8% inferior a la observada en el 2015; con esta cifra, la inversión extranjera directa acumulada durante los primeros cuatro años de este sexenio fue de 134,964.7 millones de dólares, lo que representa un incremento de 52.5% respecto al mismo periodo del sexenio anterior.

Se dan normalmente otras cifras que tienen que ver con la fuente de financiamiento (nuevas inversiones, cuentas entre compañías o reinversión de utilidades), el país de origen de la inversión o el sector al que va destinada. Los analistas generalmente comparan la inversión extranjera con el PIB o las entradas por turismo, remesas o inversión en cartera. Todos son millones de dólares o cocientes de los mismos y en la danza de los millones de dólares o de pesos muchas cosas permanecen ocultas, entre otras, cuántos empleos se generan y que tan grande es la derrama salarial.

En la información del Censo Económico 2014 el personal ocupado en las empresas con inversión extranjera mayoritaria representa el 10% del total del empleo en las unidades económicas del país, pero el 29% del empleo generado por las empresas grandes (aquellas que cuentan con 251 personas ocupadas o más). En algunos estados como Chiapas o Guerrero prácticamente pasa desapercibida la inversión extranjera porque solo representa el 0.66% y el 1.64% del personal ocupado respectivamente. En otras entidades federativas como Chihuahua donde representa el 33.4% del personal ocupado, Baja California (27.2%), Tamaulipas (26.9%) o Coahuila (25.3%) es un tema central para el desempeño de su economía.

A nivel nacional que el 10% del personal ocupado se genere en empresas con inversión mayoritariamente extranjera puede parecer muy poco, sin embargo, si extrapolamos el empleo creado por estas empresas entre 2008 y 2013 (datos de los censos económicos) encontraríamos que para el 2106 pudiéramos estar hablando de cerca de 2.5 millones de empleos y 300 mil millones de pesos de nómina. Más aún, el 29 % de los empleos generados entre los dos censos tienen su origen en unidades económicas con mayoría de inversión extranjera.

Muchas mexicanas y mexicanos que se han desarrollado en estas empresas escribirían historias muy duras en caso de perder su empleo.

El autor es profesor asociado del CIDE.

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