Opinión

Lo que debe hacerse en Pemex

11 febrero 2013 7:26

 
 
Imagine que el producto que usted fabrica le cuesta 6.12 dólares por unidad y que puede venderlo al mercado a 101.13 dólares.
 
Es decir, imagine que puede multiplicar 16 veces su costo en el precio final. Si estuviera usted en una industria en la que esto es posible, probablemente pensaría que su compañía podría estar nadando en la abundancia.
 
Pues en México no sucede. Una empresa que está en esa condición... pasa penurias económicas. Se trata de Pemex.
 
Los datos que le refiero corresponden al costo promedio de producción de un barril de crudo y el precio promedio al que se vendió en 2011 (el último año completo con cifras disponibles; las de 2012 se darán a conocer en las próximas semanas).
 
Precisamente en ese año, la empresa que en México puede vender su producto principal a 16 veces su costo de producción tuvo pérdidas de 91,483 millones de pesos.
 
Y no es que 2011 haya sido especialmente malo. En 2009 y 2010, los números rojos fueron de 94,369 y 46,527 millones de pesos, respectivamente.
 
La opinión más generalizada señala que la razón de la pérdida de Pemex es que le paga demasiados impuestos al gobierno. Y eso es cierto, pero no es todo.
 
Veamos
 
Los llamados derechos, que son los que gravan la producción de crudo y obligan a la paraestatal a compartir la renta petrolera con el gobierno, fueron en 2011 equivalentes a 55.6% de las ventas totales de la empresa.
 
Imaginemos que sólo la filial Pemex Exploración y Producción (que es la que produce el crudo) fuera del Estado, y que el resto de las filiales fuera de terceros. En ese caso, en lugar de la pérdida referida, hubiera existido una ganancia de 58,989 millones de pesos... con todo y los derechos e impuestos que tiene que pagar.
 
Pero resulta que el negocio de la refinación, Pemex Refinación, en donde hay un monopolio, en lugar de dar utilidad, produjo en 2011 una pérdida de 139,491 millones de pesos.
 
Las otras dos filiales, de gas y petroquímica, perdieron en conjunto 14,251 millones de pesos.
 
Hay quienes creen que la reforma energética consiste simplemente en reducir a Pemex la carga impositiva que tiene. Perfecto, hay que revisarla con cuidado para hacerla más racional.
 
Sin embargo, al ver el panorama anterior uno puede darse cuenta de que si la reforma pretende que Pemex se haga rentable, requiere antes que nada reformar su funcionamiento en ámbitos como la refinación, petroquímica y gas.
 
De hecho, probablemente lo más sano sería que Pemex se concentrara en el negocio realmente rentable, que es el que genera la renta petrolera, y dejara para terceros los que no lo son tanto... aun si las filiales funcionaran bien.
 
Esto implicaría reformar la Constitución para asegurar el monopolio de Pemex sólo en la producción de crudo y abrir lo demás.
 
¿Le parece excesivo?
 
No sólo no lo es, sino que incluso podría ser insuficiente. Quizás también habría que eliminar el monopolio para la producción de crudo y asegurar que la renta petrolera llegue al Estado a través de fórmulas tan eficaces y probadas como las que se tienen en Brasil o Noruega.
 
¿Nos atreveremos? Si no lo hacemos, quizás hagamos en el sector nuevamente una de esas reformas cosméticas que sólo van a cambiar la cara de la paraestatal.
 
Errata
 
El viernes publiqué en este espacio que la producción diaria de autos en enero fue de 20,237 unidades por día, debido a que en el mes completo se habían producido 242,855 vehículos.
 
Obviamente la cifra del promedio diario está equivocada. ¡Eso significaría que enero habría tenido sólo 12 días!... y hasta donde sé, sigue teniendo 31.
 
La cifra correcta es de 7,834 autos cada día... que siguen siendo muchos.
 
Agradezco a quienes me hicieron notar el error.
 
enrique.quintana@elfinanciero.com.mx