Opinión

Lo positivo y negativo de EPN

Hay cambios trascendentales e importantes acontecidos en los dos primeros años de gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto, entre ellos la reforma energética que, aunque el PRI se negó a apoyarla en sexenios anteriores, Peña Nieto logró el apoyo del PAN para sacarla adelante. Esa reforma y la educativa, cuyo objetivo es recuperar la educación básica del control de sindicatos que trafican con plazas, desvían miles de millones de pesos y reducen cada año la calidad de la educación básica, tendrán efectos positivos para México si son bien instrumentadas, pero no a corto plazo, posiblemente al final de este sexenio o el próximo.

Entre los cambios negativos para la ciudadanía se encuentra la reforma fiscal, que es un aumento de impuestos y la principal causa del bajo crecimiento de la economía, del empleo y del aumento de precios.
Hasta ahora, el regreso de un gobierno federal priista, a pesar de 11 nuevas reformas, resulta en indicadores micro y macro menos favorables para la población que en la anterior administración, que no pudo concretar las reformas por falta de apoyo del PRI.

En el 2012, con un menor crecimiento en los Estados Unidos y de la economía mundial, la economía mexicana subió 3.9%; en el primer semestre del 2014 solo aumentó 1.7% y gran parte de ese crecimiento se debió a un incremento anualizado a julio del 2014 en las exportaciones a los EUA de más del 10.3%.

El error de la actual administración es apostarle al mayor ingreso y gasto público como principal motor del crecimiento y no a una mayor inversión y empleos productivos en el sector privado. Hacía ese objetivo se empezó a direccionar la economía desde tiempos de Salinas, pero parece que el actual gobierno regresa a los mismos caminos de Echeverría y López Portillo, cuando convirtieron al gasto público en el principal motor de la economía.

Hasta la fecha, la trasmisión de más recursos de los consumidores y las empresas privadas al gobierno, para apuntalar mayores ingresos e incrementar el gasto público, son las principales causas de que los indicadores económicos: PIB, empleo, salario real, inflación, deuda y déficit, arrojen números menos favorables a los que existían hace dos años, cuando recibió el presidente Enrique Peña Nieto el Ejecutivo Federal.