Opinión

Llegó la hora

  
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Cartel

“Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.
Albert Einstein

Diez carteles de lujo en 30 días. Corridas sábado y domingo. El puente del 19 al 21 de noviembre, novilladas. La Feria Guadalupana, cuatro días de toros seguidos, del 9 al 12 de diciembre. Nuevo horario: 17:00 horas.

El hartazgo de los aficionados a los toros con la empresa anterior, sacó a la gente de la Plaza. Todos queríamos un cambio. Las formas, el concepto y la oferta estaban ya lejos de lo que la gente quería.

Como luz al final del túnel se presentó la nueva empresa, Tauroplaza México, encabezada por don Alberto Baillères y el arquitecto Javier Sordo, al frente de un importante grupo de profesionales comprometidos por trabajar a favor de la fiesta en México, entendiendo las formas y el espectáculo que la gente quiere ver, conscientes del compromiso y la difícil labor de regresar a la gente a los tendidos de la plaza más grande del mundo, a la que le arrebataron la categoría y que hoy es responsabilidad de todos los que amamos la fiesta de los toros, devolvérsela.

Una apuesta fuerte, audaz, arriesgada, que sacude la rutina y nos hace poner en la balanza nuestro verdadero compromiso con la fiesta, con el delicado momento que atraviesa y con la gran oportunidad que se nos presenta a profesionales y aficionados de revivirla, de darle grandeza, de disfrutarla y vivir su cultura, de hacer historia.

Lo mejor del mundo en el ruedo de Insurgentes. El adiós de un grande como el Zotoluco y la llegada de cantidad de buenos toreros nacionales, jóvenes todos, alternando con los consagrados europeos; la sensación peruana Andrés Roca Rey en dos tardes; la arrolladora elegancia de Manzanares; la barroca creatividad de Talavante; el genio Morante; Perera y su asombroso valor lidiador; las novedades Ginés Marín y José Garrido; el galo Castella; Joselito Adame como la figura emergente, madura y torera; El Payo y su arte, la espaciosidad y profundidad en su toreo; el mágico temple de Juan Pablo Sánchez; la determinación de Saldívar; las dinastías vivientes de Silveti, Armillita y Llaguno; la reciedumbre de Fermín Rivera; el potencial de Sergio Flores; y las atractivas novedades de Luis David Adame, Diego Sánchez y Gerardo Rivera.

¿Que faltan algunos en esta primera etapa? Sí, pero vendrán en enero y febrero, también, Juli, Ponce y Pablo Hermoso junto con otros mexicanos no anunciados, y los que hagan de esta primera etapa su verdadero trampolín hacia la gloria y confirmación como figuras.

En cuanto al toro, la empresa ha puesto el listón alto con la presentación de las novilladas. No esperemos el toro inmenso español, exijamos el toro serio mexicano, con cuatro años cumplidos y los kilos que su caja otorgue. Este toro, el nuestro, cuando es toro reúne el trapío (que no es otra cosa que la correcta proporción en las hechuras, no el volumen en kilos ni la dimensión de las astas) para cualquier plaza de toros del mundo.

Millonaria inversión se ha hecho al inmueble; butacas nuevas en barreras; retoque de concreto al tendido y escaleras; primera fase de renovación a baños; pintura; corrales, etcétera.

Llegó la hora para que el aficionado responda como debe de ser, con su asistencia, con su apoyo incondicional a este nuevo proyecto, crucial para nuestra Plaza y nuestra fiesta. Es obligado el “beneficio de la duda” a este gran esfuerzo, nos lo merecemos, lo exigíamos y deseábamos. Ha llegado la hora de comportarnos como lo que somos, amantes de una cultura centenaria, apasionados de un arte y agradecidos con quien compartimos esta pasión. Con respeto y admiración, disfrutemos cómo los toreros se juegan la vida en búsqueda de la creación del arte que nos alimenta el alma. Veneremos al toro, cuya bravura es el argumento principal para mantener y defender esta fiesta. Nos vemos el fin de semana en la México.