Opinión

¿Llegó el peso a su piso?

17 abril 2013 10:55

 
¿Existe un piso más allá del cual el peso no se pueda fortalecer más? ¿Marcarán un límite las 12 unidades a las que casi llegó?
 
Aunque en los últimos días el peso se haya debilitado ligeramente frente al dólar, tendencialmente apunta hacia abajo, y en el mercado cambiario que tenemos no hay posibilidad de establecer ningún piso.
 
Hay cifras emblemáticas, como fue la de 12.50 pesos por dólar o la de 12 pesos. Pero no son más que eso.
 
Parece muy lejano, pero en junio del año pasado, de acuerdo con el sondeo que levanta mensualmente entre expertos el Banco de México, se esperaba que la cotización del peso frente al dólar, al cierre de 2012, fuera de 13.32 por dólar y que al término de 2013 se ubicara en 13.09 pesos.
 
En la encuesta más reciente, la levantada a finales de marzo, la expectativa más frecuente es de 12.40 pesos por dólar en el mercado interbancario para el cierre de este año.
 
Y, probablemente, cuando se levante la de abril, la cifra esperada volverá a ser menor.
 
Hay dos factores que van a determinar si la apreciación de la moneda sigue su curso.
 
El primero es si continúa el ingreso de capitales como ha ocurrido hasta ahora. Y, el segundo, si el Banco de México establece alguna política orientada a sacar dólares del mercado, comprándolos directamente.
 
En junio pasado había el equivalente a 99,291 millones de dólares de valores públicos en poder de no residentes. Al cierre de febrero de este año la cifra había subido hasta 142,278 millones de dólares.
 
Es decir, el flujo de recursos fue del orden de 42,987 millones de dólares en ocho meses.
 
En ese mismo lapso, las reservas internacionales crecieron sólo en 8,456 millones de dólares.
 
En la medida que el país no tiene grandes cuentas deficitarias en su balanza de pagos, la mayor parte de esos dólares se convirtieron en oferta adicional, que presionó a la baja la paridad.
 
Entre finales de mayo de 2012 y febrero pasado, la ganancia de nuestra moneda frente al dólar fue de 17.8%.
 
Si consideráramos ese mismo escenario para adelante, nos encontramos con una expectativa de 10.35 pesos por dólar al mes de noviembre.
 
Quizás pareciera remoto llegar a esos niveles. Pero así se veían los 12 pesos por dólar hace algunos meses.
 
La otra variable, es decir, la respuesta de la Comisión de Cambios integrada por el Banxico y la SHCP, es muy difícil de predecir.
 
En la medida que en diversas ocasiones se ha planteado como un riesgo la posibilidad de una reversión abrupta de los capitales hacia el mundo desarrollado, no es nada remoto imaginar algún tipo de medida para atemperar el impacto que la llegada de recursos tiene sobre nuestra moneda.
 
En febrero de 2010 se revivió el mecanismo de subasta de opciones de venta de dólares al Banxico, que ya se había utilizado en dos ocasiones. La primera en 2001 y luego en 2006.
 
Este proceso, aunque implica la acumulación de más reservas con el costo que ello tiene, contiene en alguna medida la oferta de dólares en el mercado.
 
A razón de 600 millones de dólares por día hábil -como se fijó en 2010- podría absorber hasta poco más de 13,000 millones de dólares por mes.
 
Puede ser esta medida o puede ser otra. Sin embargo, lo que no pareciera posible es que las autoridades observen una apreciación sin límite de nuestro peso sin hacer absolutamente nada.
 
Una cosa es la fijación de la paridad en función del mercado y otra permitir que el mercado corra el riesgo de enfrentarse a fluctuaciones muy amplias que, a la larga, pongan en riesgo la propia estabilidad financiera del país.
 
enrique.quintana@elfinanciero.com.mx