Opinión

¿Llegaste a los 40
y te sientes viejo?
Prepara tus finanzas

 
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Pastel

Al cumplir cuatro décadas, se piensa en el inicio de achaques y crisis existencial, al darse cuenta de que la juventud queda atrás. Sin embargo, podemos afirmar: “sí hay vida después de los 40”, y se debe estar muy atento a la toma de decisiones financieras, porque el entorno cambia y es crucial prevenir.

Los cuarenta son también “la infancia de la vejez” y esta reflexión va además para los millennials quienes tienen la opción de anticiparse para pasar por esta etapa con tranquilidad y disfrutando su patrimonio.
Las preocupaciones pueden convertirse en áreas de oportunidad si se hace lo correcto y evitamos la soberbia en cuanto a los conocimientos. Los errores financieros tienden a comportarse en forma de U, es decir, los cometen con frecuencia los jóvenes y los viejos.

Al estandarizar los ingresos de la población, en esos años se estabilizan en términos reales y coincide con un mayor gasto, pues es cuando los hijos están en la universidad, con altos requerimientos de manutención. Con ello, el margen financiero cae y obliga a ser prudentes.

Otro factor es el aumento en el grado de vulnerabilidad. Es sabido que, ante la pérdida del empleo, resulta complicado encontrar una actividad con el mismo nivel de percepción. Siempre existe alguien de menor edad, con la experiencia suficiente y dispuesto a realizar el trabajo por un salario bajo.

Del otro lado de la moneda, es el momento de pensar en la jubilación para aprovechar el estado de madurez en los ingresos e ir preparando un ahorro patrimonial que servirá como complemento para el retiro o como un colchón para solventar cualquier tipo de contingencia.

En relación a la educación financiera, habrá que dedicarle tiempo para saber cuáles son las mejores inversiones y los riesgos involucrados en cada una de ellas. Con un margen de maniobra reducido es imprescindible administrarse bien.

Es conveniente ser cuidadoso con la toma de decisiones; sobre todo, de compromisos de largo plazo. Por ejemplo, una deuda hipotecaria a los 45, implicaría que estarías terminando de pagarla a los 60 o 65 años, con la probabilidad de tener problemas para hacerle frente.

En términos de salud, las compañías de seguros empiezan a elevar sus cuotas y exigen mayores requisitos para la contratación de gastos médicos o seguros de vida.

Si se ha optado por llevar unas finanzas sanas y planeadas, esta etapa puede ser de logros y de consolidar un patrimonio con la responsabilidad de los siguientes retos por venir.

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