Opinión

¿Llegará el caos fiscal en enero?

27 noviembre 2013 5:2

 
Tal vez usted ha visto un anuncio en la televisión en el que se explica que van a pagar más impuestos las personas que ganen más de 60 mil pesos mensuales, no los demás.
 
 
La afirmación es cierta cuando se refiere al ISR de las personas físicas, pero no si se consideran los impuestos indirectos, como el IVA o el IEPS, en donde serán muchos más los afectados.
 
 
Pero, dejando del lado el asunto de las tasas, hay cambios que van a afectar a millones de personas y de empresas.
 
 
Le enumero sólo algunos.
 
 
1-Los recibos de nómina deberán tener sello digital a partir de enero.
 
 
Las modificaciones incorporadas en la nueva Ley del ISR, así como en el Código Fiscal de la Federación conducirán a que los recibos de nómina que se emiten quincenalmente en cientos de miles de empresas deban ser válidos digitalmente, es decir, ya no podrán ser los impresos que funcionan desde hace muchos años.
 
 
Para medir la dimensión de este esfuerzo considere que tan sólo los empleados afiliados al IMSS suman 16 millones 652 mil trabajadores. Si se consideran también los trabajadores del sector público, tendremos una cifra de alrededor de 20 millones de personas.
 
 
Existen además 847 mil 261 patrones registrados en el IMSS. Eso quiere decir que la empresa promedio afiliada al IMSS tiene 19.6 empleados, lo que deja ver el esfuerzo que deberán hacer miles y miles de empresas pequeñas para cumplir con las nuevas disposiciones fiscales.
 
 
2- Las facturas en general deberán ser digitales.
 
 
El otro tema relevante es la obligación de emitir facturas electrónicas. Entre las pequeñas, hay realmente pocas empresas que ya lo estén haciendo. Las empresas, de medianas a grandes, ya emigraron, pero restan miles y miles que no lo han hecho.
 
 
Ya empieza a circular en los pasillos de las empresas que se dedican al servicio de la emisión de este tipo de facturas, el rumor de que habrá una prórroga en la fecha en la que estos comprobantes serán obligatorios.
 
 
Mientras no haya nada oficial, quedan los 31 días de diciembre (en realidad los efectivos no serán más de 20) y 3 días de noviembre para resolver el problema.
 
 
3- Los Repecos y los del Régimen Intermedio deberán empezar a transitar hacia el régimen fiscal ordinario.
 
 
Estamos hablando aquí, entre ambos grupos, de 5.7 millones de personas y empresas, que por años han tenido un régimen fiscal mucho menos demandante de cargas administrativas que el usual.
 
 
Aunque haya un periodo de transición, quienes pasen al nuevo régimen de incorporación deberán generar un volumen de información que no estaban acostumbrados a producir.
 
 
Va a ser un gran desafío para el SAT asegurarse que un grupo importante de estos contribuyentes no se vaya a la informalidad incapaces de responder al tamaño de la carga administrativa.
 
 
Quizás lo más preocupante de todo ello es que millones de empresas y personas físicas ni siquiera saben del cambio que tendrán que operar.
 
 
Sólo los que están al tanto de la información fiscal están  medianamente enterados.
 
 
Y, para todo fin práctico, sólo hay atención en la primera quincena de diciembre, en la segunda quincena, difícilmente.
 
 
El SAT y el gobierno deberían empezar hoy mismo una gran campaña de difusión de lo que realmente implican los cambios que van a ocurrir a partir de enero.
 
 
Hasta ahora lo que se ha difundido pareciera más bien una respuesta a las críticas en el sentido de que la gente va a pagar más, pero no se puso el foco en ofrecer información de utilidad a los contribuyentes que sí están interesados en sujetarse a las nuevas reglas fiscales que operarán a partir de enero.
 
 
Ojalá que se tomen medidas para evitar un enero fiscalmente caótico.
 
 
Twitter: @E_Q