Opinión

Llega la reforma y sube la nota


 
 
Llegó el Pacto resucitado, la reforma financiera y se fue para arriba la nota del país.
 
Tiene todo un significado que Fitch Ratings haya decidido subir la calificación de la deuda de largo plazo en moneda extranjera de México.
 
Después de la crisis de 2008 ninguna agencia calificadora de México había decidido subir la nota de la deuda mexicana. Sólo habían mejorado la perspectiva.
 
En la comunicación donde explica este incremento de la nota, Fitch establece los elementos que a su juicio permiten este ajuste.
 
El primer factor que enumera es la resistencia de la economía mexicana a un entorno externo desfavorable, como resultado de políticas macro prudentes; de una mayor competitividad en el costo de la mano de obra y de la demanda interna.
 
Pero hay un factor adicional que tiene que ver con la coyuntura. Dice Fitch lo siguiente:
 
"La nueva administración de Peña Nieto ha revitalizado el momento para realizar reformas y se han aprobado algunas otras que se habían rezagado por varios años. El `Pacto por México', en una amplia agenda, ha sido fundamental para lograr el éxito hasta este momento. La exitosa aprobación de reformas ya aprobadas y las que se encuentran en proceso, deberán impulsar el crecimiento del país al mediano plazo, promoviendo la competencia y el crecimiento de las inversiones.
 
"Las propuestas para futuras reformas económicas son favorables. Fitch considera que hay suficiente compromiso político para que se cumpla con la agenda pendiente, que incluye reformas fiscales y energéticas, las cuales serán discutidas en la segunda mitad de 2013."
 
Lo que dice Fitch se lo he comentado en diversas ocasiones en este espacio. Hay una definición de prioridades por parte del gobierno, que ha considerado esencial la permanencia del Pacto, con la obvia intención de que sea el instrumento para aprobar reformas cruciales como la energética y la fiscal.
 
Por lo pronto, una de las 3 grandes calificadoras a escala internacional ya dejó de especular respecto de las implicaciones de los primeros 5 meses de gobierno, y ha traducido sus juicios en una decisión que, de entrada, va a poner el dólar por debajo de los 12 pesos.
 
Fitch difícilmente habría decidido mejorar la nota del país en caso de que hace un par de días no se hubiera revivido el Pacto.
 
No estoy seguro de que Moody's y S&P sigan de inmediato la decisión de Fitch. Pero en caso de que lleguemos a septiembre con el mismo clima político favorable, seguramente lo harán.
 
Menos libre comercio
 
La elección del brasileño Roberto Azevedo como director general de la OMC es una mala noticia para el libre comercio en el futuro.
 
Independientemente de que Herminio Blanco sea mexicano, su candidatura reflejaba la visión de que el crecimiento de la economía mundial transita por el libre comercio.
 
Azevedo, más allá de las cualidades personales que tenga, representó para muchas naciones emergentes una posición más orientada a la búsqueda de ventajas para el mundo en desarrollo.
 
Lo que seguramente veremos en los siguientes meses es que persiste la polarización entre países y la permanencia del estancamiento de la Ronda de Doha.
 
Creo que los grandes movimientos relacionados con el comercio mundial, en función de lo que refleja esta decisión, van a provenir de la construcción de bloques regionales.
 
Hay 2 que son particularmente relevantes y que van a marcar la agenda de los próximos años.
 
Uno es la construcción del TPP, el Acuerdo Transpacífico de Asociación Económica, donde está México junto con otros 11 países, incluyendo a Estados Unidos y Japón.
 
Y el otro es la negociación de un Tratado entre Estados Unidos y la Unión Europea.
 
Como escribió Jaime Serra Puche en las páginas de EL FINANCIERO, debe ser un objetivo estratégico de este gobierno conseguir que nuestro país esté en esa negociación.
 
Ésas son las tendencias del futuro.
 
 
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enrique.quintana@elfinanciero.com.mx